Inspiración: mesa de Nochevieja (III)

Esta es la última propuesta de nuestra elección de este año, y no porque no haya más, es que no tenemos tiempo de proponer más ideas para la mesa de Nochevieja. Si en cualquier caso, no habéis encontrado suficiente inspiración en nuestras propuestas, podéis daros un paseíto por nuestro tablero de fiestas en Pinterest (Parties and Celebrations) ¡y dejad que se os caiga la baba! Este montaje es en realidad un escaparate de lujo. Se trata de uno de los fantásticos estilismos que se realizan en la tienda Sukha de Amsterdam, derroche de imaginación, estilo, creatividad y buen gusto. El que hemos elegido es el que montaron en la tienda para las pasadas navidades, las de 2012, pero el resultado es tan espectacular que merecía la pena reutilizarlo. (Este año el estilismo se ha basado en las guirnaldas de papel que han colgado por la tienda). Todo el estilismo de esta decoración me parece espectacular, desde las mesas colgantes hasta las sillas de mimbre y los candiles de hojalata. Pero, sin duda, lo que más me gusta es la elección de los colores: el turquesa junto al blanco y los tonos de la madera clara. Un acierto absoluto.

Inspiración: mesa de Nochevieja (II)

Poner una bonita mesa de banquetes es, en la mayoría de los casos, una cuestión de imaginación. Cada vez tengo más claro que si queremos llamar la atención con algo estético, debemos resultar inesperados, romper con lo previsible. ¿Cómo? Utilizando combinaciones inesperadas (clásico/moderno, rojo/rosa, papel/plata, etc.), reutilizando objetos en usos innovadores (juguetes para el centro de la mesa, rollos de papel como floreros, rejillas como bajoplatos, etc.), introduciendo colores inesperados (negro, flúor, azulón, etc.)… Si nos dejamos llevar por este tipo de ideas, pero mantenemos siempre un eje y una línea armónica sobre el conjunto, seguro que el resultado final funcionará. Aunque debo confesar que en mi caso, y como ya mostré en mi mesa de Navidad de este año, soy extremadamente funcional, cada vez más. Me limito a componer espacios cómodos, luminosos y limpios. Eso no significa que no piense en cómo montar una mesa de Nochevieja espectacular. Este año, intentaré introducir algún detalle sorprendente en casa de mi madre. ¡Veremos si funciona! Como inspiración, hoy traigo dos montajes. El primero, es un estilismo para Pottery Barn. La mesa se diseñó para un evento benéfico anual y se inspiró en el invierno, componiendo una mesa cargada de lujo y detalles evocadores, como los salvamanteles de piel (detalle más llamativo de la mesa). La segunda propuesta es una de las creaciones de la publicación más inn del momento, Kinfolk.  A diferencia de la anterior, no utiliza ningún elemento evocador de lujo o glamour, y se identifica más con el concepto de la revista, tan cercano a la tierra, al origen y a la sencillez. ¿Con cuál os quedáis? ¿Encontráis detalles inspiradores para vuestras mesas?

Menú de Navidad (II): hojaldre de pollo relleno

Nuestro segundo plato del menú de Navidad, ligero, barato y fácil, es un plato sorprendente, de verdad. Sorprende porque los ingredientes son muy sencillos y después el resultado es delicioso. Facilísimo de preparar y perfecto para niños. Una receta de pollo rápida y barata, pero muy aparente, y además, la podéis hacer con cualquier cosa que tengáis en casa. Consiste en un hojaldre de pollo relleno de foie-gras o paté. Ingredientes: Una pechuga de pollo entera Masa de hojaldre Paté o foie-gras Romero Aceite de oliva Una pizca de sal y pimienta molida Mermelada de arándanos y puré de manzana Preparación: Abrimos por la mitad la pechuga de pollo, sin llegar a separar las dos mitades, como un libro, y la pringamos bien con aceite de oliva, romero, pimienta y sal. Dejamos macerar durante unos veinte minutos o media hora. Después la rellenamos con el paté, de forma generosa, y la envolvemos con la masa de hojaldre, haciendo un paquete bien cerrado. Ponemos el hojaldre en una fuente o bandeja de horno impregnada de aceite y lo horneamos con ventilación a fuego medio durante unos veinte minutos. A la hora de servir, lo partimos en filetes y lo podemos acompañar por mermeladas dulces de distinto sabor o con un puré de manzana, por ejemplo. Lo mejor de todo es que esta receta se puede combinar con los sabores que queramos y el relleno lo podemos sustituir por cualquier sabor que nos guste, incluso por una mermelada dulce.

Menú de Navidad (I): endivias con tartar de salmón

Ya os comenté el otro día que no soy yo de complicarme mucho la vida, con esto de los preparativos para la cena de Navidad. Cada vez me queda menos tiempo libre y hay que organizarse muy bien para no perder los nervios. Por eso me encanta el menú de Navidad que ha preparado Olga para estas fiestas. Recetas fáciles y baratas para la cena de Nochebuena o la comida de Navidad, y además que pueden gustar a los niños. Hoy os traemos el primer plato, endivias con tartar de salmón ahumado. Pero los que estáis suscritos al boletín recibiréis mañana el menú completo. ¡Si no estáis suscritos todavía, aún estáis a tiempo de hacerlo, en nuestra columna de la izquierda o en el pie de página, abajo del todo! ¡Vamos al grano! Ingredientes: Endivias frescas Salmón ahumado Sucedáneo de huevas de lumpo o caviar Una granada Pepinillos Salsa de eneldo Mostaza Miel Aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal Preparación: Lavamos y deshojamos las endivias. Seguidamente, picamos finamente el salmón y los pepinillos. Rellenamos las endivias con el salmón picado con los pepinillos, unos granos de granada y por encima extendemos una cucharadita de huevas de lumpo o caviar. Para la vinagreta, en un bol ponemos tres o cuatro cucharadas grandes de aceite de oliva. Añadimos una cucharadita de miel, bastante líquida, y mezclamos hasta que consigamos que ligue un poco. Añadimos media cucharadita de mostaza y seguimos batiendo con una cuchara hasta ligar. Probamos y añadimos las cantidades hasta que esté a nuestro gusto. Aliñamos ligeramente las endivias con esta vinagreta o las acompañamos de una salsa de eneldo. ¿Puede ser más fácil? Receta: Olga Lasheras Fotos: Isabel Escauriaza

Nuestra mesa de Navidad

Como queda una semana, y con el fin de semana de por medio, las compras y demás, el tiempo pasa rapidísimo, nosotras nos hemos puesto ya manos a la obra y hemos empezado a cocinar nuestro menú de Navidad. Tres recetas súper fáciles, súper accesibles y súper económicas, pero buenísimas, perfectas para toda la familia y rapidísimas. Durante las próximas semanas, cada viernes, compartiremos una de las recetas, excepto a aquellos que estéis suscritos al boletín, que recibiréis el próximo sábado el menú completo. [vc_row][vc_column width=’1/2′] [/vc_column][vc_column width=’1/2′] [/vc_column][/vc_row] Ayer, mientras cocinábamos todo el menú, aprovechamos para ir preparando nuestra mesa de Navidad. No nos queremos complicar demasiado, no vamos a comprar nada nuevo, pero queremos aprovechar para sacar la mantelería que siempre guardamos para que no se manche, la vajilla de la boda y una cristalería completa. Es curioso cómo cambiamos nuestras prioridades con el paso del tiempo y cómo nos hacemos prácticos cuando tenemos niños pequeños. Ése es mi caso, desde luego. ¡Sólo pensar en las manchas que me dejarán las niñas por toda la mesa de Navidad! Prefiero no complicarme demasiado teniendo en cuenta que la puesta en escena durará unos minutos… [vc_row][vc_column width=’1/2′] [/vc_column][vc_column width=’1/2′] [/vc_column][/vc_row] Estoy convencida de que con el tiempo, cuando los hijos se hacen mayores, retomamos las costumbres que habíamos aparcado. En casa de mi madre, ahora se utilizan los manteles, las vajillas, las cristalerías, las sábanas y todos los elementos de ajuar que durante años estuvieron empaquetaditos y bien protegidos en el armario. Lo importante es disfrutarlo, reunirnos con la familia, descansar (quien pueda…) y no perder la cabeza. A mí, personalmente, me encanta tomármelo como un período de reflexión para entrar en el año nuevo. Aunque este año, creo que además me lo voy a tomar como un tiempo de vacaciones para recorrer algún rincón precioso que os pueda enseñar. ¡Feliz Navidad!

Adornos de Navidad (IV): crackers

Ya os lo dije hace tiempo, en casa, la Nochebuena no era Nochebuena hasta que hacíamos reventar todos nuestros crackers de Navidad. Eran los protagonistas absolutos de la cena y semanas antes arrancaba la búsqueda desesperada de unos 50 crackers. Al primero que decía que iba a ir a Londres de visita en noviembre o diciembre, se le encasquetaba la tarea de venirse cargado con 4 o 5 cajas, una faena para el equipaje, por cierto. Pero no faltaron ningún año. Ahora es más fácil. Los crackers ya se venden en algunas tiendas especializadas en España, y si no, la venta online nos elimina las fronteras. Pero entonces era un auténtico quebradero de cabeza. Y siguen siendo un complemento en nuestras fiestas, pero ya no son imprescindibles. A veces están y a veces no. Personalmente, me siguen encantando. Hay verdaderas joyas hechas con papel. De hecho, utilicé unos en uno de los cumpleaños de mi hija. Eran una preciosidad, ¡pero la mitad estaban vacíos! Yo los recomiendo para el arranque de cualquier fiesta, especialmente si hay niños. ¿Los habéis utilizado alguna vez? Pack de seis crackers, de Toast, 41€. Pack de seis crackers de Cox and Cox, 47€. Pack de ocho crackers inspirados en el Cascanueces de MeriMeri, por 18,00€. Pack de doce mini-crackers en colores pastel, de Harrods, por 18,00€. Pack de sies crackers de Navidad de Dille & Kamille, por 8,95€.

Adornos de Navidad (III): bolas de colores

Son las clásicas entre las clásicas, pero las modas las llevan y las traen, y parece que ahora estamos en la tendencia positiva. Hemos pasado por navidades vintage, clásicas, shabby, rústicas, y ahora, en tiempos de eclecticismo, las bolas de colores para decorar los árboles de Navidad nos dan la oportunidad de volver a colocar decoración estridente en nuestro salón u optar por una decoración monocolor, con bolas combinadas. Esta es nuestra pequeña selección. ¡A ver qué os parece! Pack de dos bolas en blanco y negro, Zalando, 9,95€. Pack de dos bolas clásicas a cuadros, Snömys de Ikea, 7,99€. Pack de tres bolas de hueso, Toast, unos 30,00€. Bolas de colores de Dille & Kamille, 2,50€ las rojas y azules, y 1,95€ la roja. Pack de bolas multicolores de papel, Snömys de Ikea, 5,99€ el pack de cinco. Set de cuatro bolas de papel maché pintadas a mano, Toast, unos 26,00€

Adornos de Navidad (II): el árbol

Me encantan, lo confieso. Todas estas ideas de árboles diferentes, pintados en las paredes, compuestos de post-it, perfilados con washi-tape, insinuados con diferentes objetos. ¡Me encantan! Pero cuando llega la Navidad, mis hijas quieren su árbol, quieren poner sus adornos, ver sus ramas, encender las luces y colocar su estrellita. Además, ya que lo tengo en el trastero, ¡tendré que darle uso! Al final, como siempre, me pilla el toro y en el puente de la Constitución tengo que colocar el mismo árbol de cada año. Aún así, no puedo resistirme a enseñaros estos árboles alternativos, que me parecen todo un derroche de diseño y originalidad. Éste de Blaubloom es ya un clásico. El árbol de tablones de madera envejecida es el elemento decorativo perfecto para un estilo natural y con un punto rústico. Lo mejor es que casi no necesita complementos. ¿No os lo imagináis con una sencilla guirnalda de leds? Éste otro me parece maravilloso. Puede encajar en cualquier ambiente de diseño, vintage, rústico, natural, minimalista. Además, admite adornos de todo tipo, desde los encantadores pajaritos, hasta las bolas multicolor. Para ser de Anthropologie, tiene un precio asequible. El de Ferm Living también se está convirtiendo en un clásico. El árbol en contrachapado de 50 cm de alto, es imprescindible en cualquier ambiente nórdico que se precie. Y por último, el clásico shabby chic de Cox and Cox. Casi un metro de altura y recubierto de papel, sus ramas se pueden retorcer y adaptar a las necesidades decorativas. Y por supuesto, es perfecto para colgar adornos navideños. ¿Con cuál os quedáis?

Adornos de Navidad (I): pájaros para el árbol

La primera vez que los vi fue en Anthropologie hace ya unos cuatro o cinco años. Entonces me parecieron unos adornos originalísimos para el árbol de Navidad. Los pajaritos, de fieltro, papel o plumas dan un aire súper fresco a la a veces recargada decoración festiva. Por que, ¿qué hay más adecuado para las ramas de un árbol que unos encantadores pájaros? Este año la moda se ha extendido a todas las marcas que lanzan sus colecciones especiales en estas fechas. Nosotros hemos hecho nuestra selección y hemos elegido los pájaros para el árbol que más nos han gustado (¡y mucho, por cierto!). 1. Petirrojos de Cox & Cox, 8.50 libras, unos 10,00€. 2. Snomys, pájaros colgantes de Ikea, 5,99€ tres unidades. 3. Pajaritos de plumas de Zarahome, 9,99€ el set de dos. 4. Colibríes de colores de Anthropologie, 5,00€ la unidad. 5 y 6. Pack de seis pájaros de colores de Bloomingville, en Zalando, por 16,95€. 7. Grulla de Anthropologie, 20,00€ la unidad.

Este año montamos un Belén

Bueno, ya están aquí. A mí me ha pillado un poco de sopetón, porque las últimas semanas han sido de las más intensas en cuanto a trabajo que recuerdo en mucho tiempo. He robado tantas horas al sueño y a necesidades básicas como el alimento que los últimos tres días los he pasado durmiendo a cada rato. Pero lo cierto es que sarna con gusto no pica. En las próximas semanas os iré mostrando el trabajo que me ha tenido tan absorbida, cuál ha sido el resultado de tanta dedicación. Por ahora, lo cierto es que estoy feliz de volver por aquí, de poder organizar mi tiempo para que Ebom recobre ritmo y vida (porque Ebom es otra de mis pasiones, tanto como lo ha sido este proyecto). Trabajar tanto me ha enseñado muchas cosas, sobre el proyecto, sobre el interiorismo, sobre mí misma, sobre lo que significa el trabajo para mí y sobre lo que soy capaz de dar. Y lo cierto es que ha significado una revolución que espero dé muchísimos frutos en 2014. Desde luego, empezaré a dar forma a toda esta corriente desde Ebom, que para mí es mi buque de transporte. Eso sí, por ahora toca disfrutar de las Navidades, con la familia, con las personas que nos importan y pensar (yo, por lo menos, siempre lo hago), muy mucho en lo que queremos del próximo año. Así que empecemos a preparar entonces la época festiva y a compartir ideas para sacar el mayor provecho de estas fechas. ¡Feliz Navidad! Belén: Tiger Fotos: Isabel Escauriaza