Lentejas estofadas con gambas, receta de Le Cocó

Mmmm… Se nos acumulan los contenidos y nos quedan pendientes algunos de los temas más importantes que tenemos en la recámara. ¡Qué ganas tenía de compartir el menú que nos prepararon en Le Cocó para nuestra sesión de fotos y estilismo! Ya os lo anticipé, nuestra comida de otoño no sólo implicaba decorar uno de sus preciosos rincones, que poco necesita. También incluye un menú completo de recetas perfectas para la época. La verdad es que con el tiempo que hace lo que apetece son platos de cuchara, ¿verdad? Cuando nos propusieron elegir el menú para nuestra comida de otoño no lo dudé ni un minuto: para empezar, unas deliciosas lentejas estofadas con gambas. No creáis que luego no he pensado que no era el plato más fotogénico, ¡pero no podía proponeros un salmorejo para una receta en noviembre! Bueno, pues lo dicho. Aquí está la primera receta de nuestro menú de otoño, de la mano de Le Cocó y gracias a Juan Rioja, que fue súper generoso al compartir con nosotros el secreto de este plato. Ingredientes para 6 personas: Lentejas Pardinas (1/2 kilo aprox.) Gambas (2 docenas) Una cebolla grande o una y media mediana Dos zanahorias Medio Pimiento rojo Dos Tomates Dos dientes de ajo Laurel Pimentón Sal Elaboración: Lo primero que vamos a hacer es preparar un fumet con las gambas. Para eso las pelamos, y con las cabezas preparamos un caldo. Podemos añadir tantas hortalizas como queramos: zanahoria, cebolla, puerro, etc. Y también laurel, perejil y/o pimienta. Ponemos todo junto con las cabezas en un cazo hondo con un litro de agua fría, y llevamos a fuego fuerte. Cuando empiece a hervir cortamos el primer calor con un poco de agua fría. Y después dejamos cocer una media hora. Al tiempo, debemos ir retirando la espuma con una espátula. Un vez listo el caldo, los filtramos con un paño o filtro adecuado y lo limpiamos bien. Por otra parte, vamos a pochar toda la verdura. La picamos y la ponemos a un fuego medio. Primero, la cebolla, las zanahorias y el pimiento, junto con el laurel y dos dientes de ajo. Después los tomates y media cucharada de pimentón. Cuando la verdura ya está pochada, blandita, añadimos las lentejas y las rehogamos ligeramente. En este punto, añadimos el fumet o caldo y dejamos cocer las lentejas, hasta que estén tiernas y a nuestro gusto. Justo al final, añadimos las gambas para que se cuezan al calor del estofado. Una forma diferente de tomar estas riquísimas legumbres… Por cierto, en la próxima entrega, seguimos con el plato principal: una deliciosa pizza con setas de temporada y puré de trufa. Receta: Restaurante Le Cocó Vajilla de cerámica: Deliving Estilismo y fotografía: Isabel Escauriaza para Ebom

Pizza fina de setas y trufa, por Le Cocó

Es increíble. No sé qué ha pasado con noviembre pero por aquí no se ha dejado ver. Se nos ha ido de las manos y no sé si eso es bueno o malo. Y ahora, ¡tenemos la Navidad encima! Madre mía. Sabéis, en estas semanas me he liado muchas mantas a la cabeza. Demasiadas. Y en un momento dado me he tenido que decir a mí misma «basta, no llegas». Al final, se nos acumulan las ideas y falta tiempo para ejecutarlas, así que últimamente os estoy quitando un poquito para trabajar en el backstage y poner un poco de orden. En cualquier caso, este mes vamos a cerrar nuestra temporada de otoño, completando el menú que preparamos en el restaurante Le Cocó. Hoy vamos a compartir la segunda receta, una pizza llena de sabores de temporada. Y tenéis suerte porque excepcionalmente esta semana traeremos el postre en fin de semana. De momento… ¡vamos con esa pizza! Ingredientes para 1 pizza: Masa fina (evidentemente, en el restaurante la hacen ellos; pero en nuestro caso, la compramos hecha; masa para pizzas pero muy fina, pasada con el rodillo Puré de tomate Parmesano rallado Orégano Setas de temporada Sal Pimienta Puré de trufa Aceite de oliva Elaboración: Ya sabéis que no soy ninguna experta cocinera y que las recetas siempre las comparto pensando en gente que se maneja en la cocina… a medias. Así, facilitas y con ciertas garantías de resultado. Para la elaboración de esta pizza, Juan Rioja y su equipo elaboran la masa. Pero en nuestro caso, la compramos. Eso sí, como es una pizza de masa fina, la trabajamos con el rodillo. Cuando tenemos la masa bien estiradita, la cubrimos con los primeros ingredientes: tomate, orégano, sal, pimienta y aceite. Después, parmesano rallado y setas de temporada, y al horno. La pizza se hornea a mucho calor durante poco tiempo. Con estas premisas, y dependiendo del horno, pondremos la pizza en la bandeja central con el horno a 240-250 entre 5 y 10 minutos, dependiendo de la potencia y el calor de nuestro horno. (Hay quien hornea primero la masa sin ingredientes para que quede más crujiente y menos húmeda.) Una vez horneada, añadimos el puré de trufa cubriendo ligeramente la pizza. Es una pizza de sabores muy intensos, ¡así que reservadla para adultos! Menú completo: De primero, lentejas estofadas con gambas. Segundo, la pizza. Y ya sabéis este finde, ¡el postre! Fotos y estilismo: Isabel Escauriaza de Ebom Vajilla: Deliving Recetas y localización: Le Cocó Madrid

De postre, Coulant de chocolate… de Le Cocó

¿Veis? Os dije que el postre llegaría el fin de semana. No suelo publicar los sábados y domingos, pero la acumulación de los contenidos me ha obligado esta vez. Lo cierto es que ya estamos entrando en plena temporada navideña y estamos a puntito de preparar nuestro especial para este año (¡estad atentos porque seguro que os sorprende!). Pero antes teníamos que cerrar nuestro menú de otoño. No nos cansaremos de decir lo mucho que agradecemos a Esteban y a Juan Rioja, de Le Cocó, y a María y a Pepe, artistas detrás de Deliving, su generosidad y su amabilidad y su siempre buena disposición, y lo que contribuyeron a que hayamos podido disfrutar de esta comida de temporada. Ahora, vamos con el postre… Ingredientes para 3/4 raciones: 50 gramos de mantequilla 1 cucharada de harina Tres huevos (sólo las yemas) 150 gramos de chocolate (70% de pureza) 80 gramos de azúcar blanquilla Elaboración: Empezamos batiendo las yemas de los huevos con el azúcar y la mantequilla (a temperatura ambiente). Batimos con fuerza hasta que la textura quede bien ligada y las yemas blanqueen. Seguidamente añadimos la harina y batimos con fuerza, mientras derretimos el chocolate al baño María. Cuando la masa está lista, añadimos el chocolate fundido y mezclamos. Después, dejamos reposar en frío unas dos horas. Para preparar, engrasamos los moldes (tipo flaneras) y horneamos la mezcla durante unos 8-10 minutos a 180-200º, dependiendo de la potencia de nuestro horno. Podemos servir con helado, como lo hacen en el restaurante. Delicioso, os lo garantizo (¡éste me lo comí entero!). Pues con esto y un bizcocho… damos por finalizada la temporada de otoño, no porque se acabe, si no porque ya nos toca pensar en Navidad. Nos gustará más o menos, pero en nuestra casa hay niños, y en eso no les vamos a fallar. Además… ¡qué tiene de malo reunirse con la familia! Lo bueno es buscar la oportunidad de conocer algún sitio nuevo, dar un paseo por algún camino inexplorado, y como siempre, disfrutar de nuestra casa ¡para eso estamos en Ebom! Lo dicho, enseguida… ¡empieza nuestra Navidad! Menú completo: De primero, lentejas estofadas con gambas. Segundo, pizza fina de setas y trufa. Y de postre, Coulant de chocolate Fotos y estilismo: Isabel Escauriaza de Ebom Vajilla: Deliving Recetas y localización: Le Cocó Madrid

Vaciado de calabazas para Halloween

Así pasamos la tarde de ayer, vaciando calabazas para la fiesta que hoy tendremos entre los vecinos. Los niños bajan por todos los pisos, disfrazados con sus pintas más tenebrosas, pidiendo caramelos. Pero lo primero es vaciar las calabazas durante la víspera. ¿Alguna vez lo habéis hecho? Es uno de esos planes que se organizan para los niños y que acaban «disfrutando» los padres. Claro, diles a ellos que dejen de jugar cuando están todos juntos, y que quiten todos esos pelos asquerosos a las calabazas utilizando una cuchara. Pues como que no. Ni caso. Así que como siempre nos toca a los papis hacer todo lo que sea necesario para que la fiesta hoy sea perfecta. En nuestro caso, cuando los niños han terminado de recorrer todos los pisos, nos reunimos en la casa social y organizamos una gran merienda. Ellos se ponen morados de chuches, a ver quién es el valiente que lo impide, y nosotros comemos alguna tortilla, salchichas, galletas y patatas fritas. Pero lo bueno es empezar la víspera con el taller de vaciado de calabazas. Un rotulador, un cutter o una navaja, una cuchara, bolsas de basura y una hermosa calabaza redonda y naranja. Eso es todo lo que se necesita. Se recorta primero la cabeza alrededor del rabo y por ahí se van vaciando las pipas y la carne. Después se dibujan ojos, boca, nariz y lo que cada uno quiera, y se recortan con el cutter. Una velita por dentro y… voilá! Una buena forma de anticipar la fiesta. ¿No os parece?

¿Celebramos Halloween?

Se acerca el día de la fiesta de la discordia. Están los que la rechazan, porque la consideran comercial e importada, y los que la han integrado en su calendario, sobre todo porque es divertida. En mi opinión, Halloween es una fiesta que merece mucho respeto, aunque si queremos podemos llamarla de otra forma. Las fiestas del final de octubre sí son una tradición en nuestro entorno. De hecho, es, junto con Nochevieja, la fiesta que más países compartimos en el mundo. ¿Y por qué? Halloween (vocablo derivado de «All Hallows Eve») se refiere a la víspera del día en que los pueblos rememoran a todos aquellos que han fallecido a lo largo del año. Existe toda una leyenda sobre esta fiesta de origen celta, que no me voy a parar a explicar porque para eso está Wikipedia, pero lo que sí diré es que se celebra en estas fechas porque coincide con la llegada de las estaciones frías. Así, muchas culturas han celebrado fiestas tradicionalmente en las que se despiden de todo lo acontecido durante el año y celebran la llegada de las noches largas y los días fríos. Al acabar octubre llegan tres días de celebración: la noche de Halloween (31 de octubre), el día de Todos los Santos (1 de noviembre) y el Día de los Difuntos (2 de noviembre). En estas fiestas se mezclan tradiciones paganas y religiosas, aunque las últimas rechazan las primeras, por considerarlas irreverentes, blasfemas e incluso diabólicas. Sin embargo, la propia celebración religiosa mama de las fiestas seglares de pueblos antiguos, en los que después se extendió la fe católica. En España, existen tradiciones muy arraigadas en muchos pueblos en los que se celebran fiestas cargadas de simbolismos y en los que las calabazas, las castañas, la luz y el fuego son protagonistas, desde hace siglos, mucho antes de que Estados Unidos trajera sus películas de Halloween. Personalmente, me gusta la idea de celebrar la llegada de las estaciones frías con estas fiestas en las que aprovechamos para reunirnos con amigos y/o familiares, bien sea en rollo festivo o bien sea con una visita a los cementerios. Me gusta ver a mis hijas jugando a las brujas, perdiéndoles el miedo por una noche. Me gusta reunirme con mis vecinos, después de haber perdido la frecuencia de las tardes de piscina. Y después de la fiesta, me gusta aprovechar el día libre para pasear por los maravillosos bosques del otoño, unos de los paisajes más hermosos del año. Así que… ¿celebraréis Halloween?

Barbacoa en el jardín

En Madrid, los jardines comunitarios equivalen a la playa de las ciudades de costa. Son un soplo de aire fresco durante los sofocantes días del verano y el lugar perfecto para niños durante los meses de septiembre y junio. El nuestro, además,  es el escenario ideal para cualquier reunión festiva vecinal que se nos ocurra. En este caso, la excusa perfecta es la Oktoberfest, una fiesta que nos pilla del todo lejos, pero que nos gusta igualmente. Unas cuantas planchas, hamburguesas, salchichas y cervezas, y los ingredientes imprescindibles de cualquier barbacoa made in Spain: tortillas de patata, empanadas, embutidos, morcillas… Con todo esto y unos gambones de chuparse los dedos tenemos la fiesta montada. Las niñas, inevitable, en cuanto oyen la palabra mágica asocian «¡disfraces!» y así el jardín se llena de princesas pululantes y saltarinas. ¿Y por qué no? A cualquiera le gusta ponerse unos tacones para una buena fiesta. Esta es nuestra última fiesta de la temporada al aire libre y posiblemente ya no nos queden siquiera las tardes de jardín, el frío empieza a asomar. Pero cuando llegue mayo volveremos a abrir la temporada y a disfrutar de nuestra playa urbana.

Bienvenido otoño

El otoño es, para muchos, la estación gris, la de la melancolía y la tristeza. Sin embargo, a mí me encanta. Me encantan sus colores, el fresquito repentino después del veranillo de San Miguel, las calles llenas de hojas, las comidas en casa… Septiembre es el mes de la vuelta al cole, vuelta al trabajo, vuelta a la rutina, etc. Un mes que nos consume muchísima energía, porque tenemos que readaptar el ritmo adquirido durante las vacaciones y retomar nuestros proyectos, sean de la índole que sean, mientras prolongamos de alguna manera las escapadas de fin de semana. Al final, entramos en octubre extenuados, con ganas de descansar, ganas de hogar y de disfrutar de la ciudad. El otoño, especialmente durante el mes de octubre, es la mejor época para pasear por el campo y disfrutar de sus colores más intensos. Personalmente, me fascinan los árboles naranjas, amarillos, verdes, ocres y marrones, con las copas altas y todavía frondosas antes de perder definitivamente todo el follaje. También es la época en la que empezamos a disfrutar de las tardes en casa, a la salida del colegio, porque hace demasiado frío para parques y jardines. Cuando más pintamos y jugamos con los juguetes, sustituidos por piscinas, bicicletas y pelotas durante el verano. ¡Qué queréis que os diga, bienvenido otoño!