Garbanzos con hortalizas

Es curioso, pero yo que cumplo años en enero, que soy casera por naturaleza y que no soporto bien el solazo de verano, solía sentirme como Pedro por su casa durante los meses de invierno. Sin embargo, desde que soy madre, noto que enero y especialmente febrero son dos meses que se me hacen un poco cuesta arriba. Me falta energía, me siento más apagada y echo en falta las dosis de energía y vitalidad de otras épocas del año. Supongo que en realidad es un efecto natural (esa parte animal que tenemos que tiende a hibernar) y seguramente siempre ha sido así, sólo que ahora soy más consciente con las niñas. Este año febrero ha venido además con virus y eso me ha dejado más débil de lo normal. Lo bueno, lo confieso, es que siempre suelo aprovechar este mes para escaparme de fin de semana en pareja. Y de hecho, ahora estoy contando las horas para que llegue el momento de carretera y manta. Por eso quiero recuperarme totalmente sin que quede rastro de enfermedad que pueda estropearme el fin de semana de desconexión, descanso y relax. Tanto es así que llevo toda la semana cuidándome con platos calentitos y de cuchara. Hacía muchos años que no preparaba éste de garbanzos con hortalizas. La receta original es de garbanzos con berenjenas, pero cuando me he puesto a cocinar me he dado cuenta de que la berenjena se había puesto amarga y la he sustituido por un calabacín grande y además le he añadido champiñones; pero bueno, vamos paso a paso. Ingredientes: 500 gr. de garbanzos (yo los uso secos pero pueden ser precocidos y la receta es entonces mucho más fácil) 2 dientes de ajo grandes 1/2 cebolla grande o una cebolla roja 1 calabacín grande 1 lata de 250 gr. de tomate triturado 1 lata de champiñones laminados Comino en grano Aceite de oliva Sal Elaboración: Picamos muy fino el ajo y la cebolla y lo rehogamos en un cazo con dos o tres cucharadas de aceite de oliva hasta que esté doradito. Pelamos y troceamos el calabacín y lo añadimos al cazo para saltearlo junto al ajo y la cebolla. Si vamos a utilizar garbanzos precocidos, los añadimos ahora. Si no, esperamos y añadimos antes el tomate al que sumamos un buen puñado de cominos. Anafimis lo champiñones, salpimentamos y añadimos los garbanzos. Cubrimos con agua y dejamos cocer. Si son garbanzos precocidos, no añadimos agua, por supuesto. Sólo coceremos con el tomate durante unos 10 minutos y listo. Pero si lo hacemos con la legumbre seca, entonces tendremos que dejar cocer, dos horas a fuego medio en una olla normal. Unos 15 minutos en una olla rápida. Vamos corrigiendo agua, sal e incluso especias al gusto. ¿Qué os parece? Si vais a hacerlo a fuego lento, paciencia, porque el garbanzo tarda mucho en cocer. Si no, ya sabéis que la opción de los garbanzos precocidos es muy socorrida (de la que yo me tendría que acordar más a menudo, por cierto!).

Recetas de Navidad: pollo relleno + últimas horas del SORTEO de Nochevieja! (cerrado)

Ya sólo quedan dos días para el primer gran banquete (oficial) de estas Navidades, y en muchas casas la situación de nervios y estrés empieza a subir peldaños vertiginosamente. Yo, de momento, me libro de ser anfitriona, y sigo siendo invitada a todas estas fiestas (¡por ahora!), pero creo que si me tocara acoger alguno de los banquetes, trataría de simplificar al máximo. Tanto en la logística de la mesa y el banquete, como en el menú. Sin embargo, hay que reconocer que algunos platos tradicionales se agradecen en estas fechas y es el caso de nuestro pollo relleno, cuya versión con foie gras utilizamos el año pasado para el menú de Navidad que podían comer los niños. Aunque para los entrantes hemos descubierto un plato original que se va a convertir en un fijo en mis dietas semanales, la ensalada de judías verdes, para el plato principal no hemos querido arriesgar tanto y desde Agrado Catering nos han preparado un pollo relleno delicioso, quqe puede sustituir perfectamente a un pavo o a un capón, tan típicos de estas fechas. Ingredientes para 4-6 personas: Un pollo de corral, deshuesado (pero guardando la propia carne del pollo, que utilizaremos para hacer el relleno) 8-10 ciruelas pasas sin hueso Un puñado de piñones 100 gr. de bacon 2 cebollas 2 zanahorias 1 pimiento verde 1 tomate pelado 1 vaso de caldo de pollo 2 dientes de ajo 1 huevo 1 vasito de Oporto u otro vino dulce Aceite de oliva sal y pimienta Romero Guarnición: 6-8 patatas pequeñas 3-4 chalotas Elaboración: Lo primero que vamos a hacer es precalentar el horno a unos 180º. El pollo lo podemos pedir deshuesado en la tienda, o hacerlo nosotros en casa (¡si es que hay algún valiente!). Antes de nada, pochamos la cebolla y un diente de ajo picados en una sartén con un poco de aceite. Añadimos el bacon muy troceado y después los frutos secos, y salteamos ligeramente. Después, ponemos en un bol la carne del pollo y el huevo, y le añadimos el sofrito a la masa y vamos salpimentando y especiando a medida que lo vamos mezclando todo. Con esta mezcla rellenamos el pollo, con mucho cuidado de no descomponerlo. Una vez que lo hemos rellenado (hay quien le devuelve su forma original, nosotros lo hemos dejado algo más redondo, sin rellenar demasiado los muslos y las alas), lo cosemos en la parte superior, utilizando una aguja gruesa y cuerda para carne. Para asegurarnos de que aguantará bien le podemos hacer un atadillo alrededor con la misma cuerda, que después soltaremos para servir. Ponemos nuestro pollo en una fuente, con dos zanahorias, un tomate pelado, un pimiento verde, una cebolla grande y un diente de ajo. Lo regamos con aceite, un vaso de agua, un vaso de caldo de pollo y un vasito de vino, salpimentamos y especiamos por encima, y lo metemos al horno durante una hora, hora y media aproximadamente, con fuente de calor por arriba y por abajo, a unos 180º. Para la salsa, ponemos todos los ingredientes de la fuente, excepto el pollo, en un recipiente y trituramos bien hasta que nos quede una textura líquida. Si tenemos poca cantidad o queda algo densa, podemos añadir caldo hasta conseguir el punto de textura y sabor. Corregimos el punto de sal. El pollo lo ponemos en una fuente aparte, retiramos las cuerdas y lo cortamos en rodajas. Servimos con una guarnición de patatas y cebollas chalotas asadas al horno, y con dos mermeladas dulces de tomate y cebolla, de Caprichosgourmet.com. Este año, para preparar estas recetas hemos contado con algunos productos de Caprichosgourmet.com, una tienda online de venta de productos gourmet y delicatessen en la que podéis encontrar delicias exquisitas y originales (las que yo he probado están riquísimas, os lo aseguro). Además, os recuerdo que hasta esta medianoche estamos de sorteo con ellos y que podéis llevaros esta deliciosa cesta de productos gourmet exquisitos para vuestra cena de Nochevieja. ¡Toda la info en el post de los entrantes! Y estad muy atentos porque esta tarde arrancamos nuevo sorteo, esta vez para Reyes (¡esto está siendo casi una maratón de sorteos!). Recetas: Ignacio Andarias para Agrado Catering Fotos y Estilismo: Isabel Escauriaza para Ebom

Lentejas estofadas con gambas, receta de Le Cocó

Mmmm… Se nos acumulan los contenidos y nos quedan pendientes algunos de los temas más importantes que tenemos en la recámara. ¡Qué ganas tenía de compartir el menú que nos prepararon en Le Cocó para nuestra sesión de fotos y estilismo! Ya os lo anticipé, nuestra comida de otoño no sólo implicaba decorar uno de sus preciosos rincones, que poco necesita. También incluye un menú completo de recetas perfectas para la época. La verdad es que con el tiempo que hace lo que apetece son platos de cuchara, ¿verdad? Cuando nos propusieron elegir el menú para nuestra comida de otoño no lo dudé ni un minuto: para empezar, unas deliciosas lentejas estofadas con gambas. No creáis que luego no he pensado que no era el plato más fotogénico, ¡pero no podía proponeros un salmorejo para una receta en noviembre! Bueno, pues lo dicho. Aquí está la primera receta de nuestro menú de otoño, de la mano de Le Cocó y gracias a Juan Rioja, que fue súper generoso al compartir con nosotros el secreto de este plato. Ingredientes para 6 personas: Lentejas Pardinas (1/2 kilo aprox.) Gambas (2 docenas) Una cebolla grande o una y media mediana Dos zanahorias Medio Pimiento rojo Dos Tomates Dos dientes de ajo Laurel Pimentón Sal Elaboración: Lo primero que vamos a hacer es preparar un fumet con las gambas. Para eso las pelamos, y con las cabezas preparamos un caldo. Podemos añadir tantas hortalizas como queramos: zanahoria, cebolla, puerro, etc. Y también laurel, perejil y/o pimienta. Ponemos todo junto con las cabezas en un cazo hondo con un litro de agua fría, y llevamos a fuego fuerte. Cuando empiece a hervir cortamos el primer calor con un poco de agua fría. Y después dejamos cocer una media hora. Al tiempo, debemos ir retirando la espuma con una espátula. Un vez listo el caldo, los filtramos con un paño o filtro adecuado y lo limpiamos bien. Por otra parte, vamos a pochar toda la verdura. La picamos y la ponemos a un fuego medio. Primero, la cebolla, las zanahorias y el pimiento, junto con el laurel y dos dientes de ajo. Después los tomates y media cucharada de pimentón. Cuando la verdura ya está pochada, blandita, añadimos las lentejas y las rehogamos ligeramente. En este punto, añadimos el fumet o caldo y dejamos cocer las lentejas, hasta que estén tiernas y a nuestro gusto. Justo al final, añadimos las gambas para que se cuezan al calor del estofado. Una forma diferente de tomar estas riquísimas legumbres… Por cierto, en la próxima entrega, seguimos con el plato principal: una deliciosa pizza con setas de temporada y puré de trufa. Receta: Restaurante Le Cocó Vajilla de cerámica: Deliving Estilismo y fotografía: Isabel Escauriaza para Ebom

Salmón marinado a la naranja

Ayer os lo anticipé por Instagram; esta receta de salmón marinado a la naranja es increíblemente fácil. Es un plato que me encanta, súper ligero, fresco y sano, perfecto para nuestra #estrictadieta, hashtag con el que podéis encontrar platos ligeros y sencillos en mi cuenta de Instagram. (No os dejéis engañar, no significa que yo sólo coma este tipo de platos ligeros, ¡qué más quisiera! y aunque no soy muy amiga de comidas pesadas, sí que soy golosa, muy golosa.) Volviendo a nuestra receta de salmón marinado de hoy, debo deciros que era la primera vez que yo lo preparaba, y lo hice casi convencida de que algo me saldría mal. Sin embargo, os juro que fue sencillísimo y el resultado no podía estar más delicioso. Como referencia, tomé la receta de Bruno Oteiza en Hogar Útil. Ingredientes: Dos rodajas de salmón Una cucharadita de eneldo seco Una naranja Un limón 100 gr. de sal 100 gr. de azúcar Miel Pimienta molida Aceite de oliva Vinagre de Jerez Preparación: Lo primero que hacemos es preparar el marinado. Mezclamos en un recipiente la sal, el azúcar, la ralladura de la naranja, la ralladura del limón y el eneldo. Mezclamos bien. Embadurnamos las rodajas de salmón (sin piel) con miel y espolvoreamos un poco de pimienta. Hundimos el salmón en la mezcla del marinado de modo que los lomos queden bien cubiertos. Podemos hacerlo en un recipiente ajustado que cubrimos con film transparente, en una bolsa de envasado al vacío o en un envase con tapa en el que queden muy apretados los lomos con el marinado. Introducimos en la nevera un mínimo de dos horas. Pasadas dos horas, sacamos los lomos y los aclaramos con agua para limpiarles la costra de sal. Ponemos sobre un paño o papel absorbente para secar la humedad, y ¡listo! En mi caso, para servir, aliñé con un poco de eneldo, aceite de oliva y vinagre de Jerez el salmón. Además, escurrí el zumo de media naranja sobre el pescado. Acompañé de espárragos a la plancha con sal y de una salsa de mostaza y miel, deliciosa. Os recomiendo que probéis esta receta. No puede ser más fácil y más deliciosa. ¡Y no tenéis ni que encender la cocina! Fotos: Isabel Escauriaza para Ebom

Pizza fina de setas y trufa, por Le Cocó

Es increíble. No sé qué ha pasado con noviembre pero por aquí no se ha dejado ver. Se nos ha ido de las manos y no sé si eso es bueno o malo. Y ahora, ¡tenemos la Navidad encima! Madre mía. Sabéis, en estas semanas me he liado muchas mantas a la cabeza. Demasiadas. Y en un momento dado me he tenido que decir a mí misma «basta, no llegas». Al final, se nos acumulan las ideas y falta tiempo para ejecutarlas, así que últimamente os estoy quitando un poquito para trabajar en el backstage y poner un poco de orden. En cualquier caso, este mes vamos a cerrar nuestra temporada de otoño, completando el menú que preparamos en el restaurante Le Cocó. Hoy vamos a compartir la segunda receta, una pizza llena de sabores de temporada. Y tenéis suerte porque excepcionalmente esta semana traeremos el postre en fin de semana. De momento… ¡vamos con esa pizza! Ingredientes para 1 pizza: Masa fina (evidentemente, en el restaurante la hacen ellos; pero en nuestro caso, la compramos hecha; masa para pizzas pero muy fina, pasada con el rodillo Puré de tomate Parmesano rallado Orégano Setas de temporada Sal Pimienta Puré de trufa Aceite de oliva Elaboración: Ya sabéis que no soy ninguna experta cocinera y que las recetas siempre las comparto pensando en gente que se maneja en la cocina… a medias. Así, facilitas y con ciertas garantías de resultado. Para la elaboración de esta pizza, Juan Rioja y su equipo elaboran la masa. Pero en nuestro caso, la compramos. Eso sí, como es una pizza de masa fina, la trabajamos con el rodillo. Cuando tenemos la masa bien estiradita, la cubrimos con los primeros ingredientes: tomate, orégano, sal, pimienta y aceite. Después, parmesano rallado y setas de temporada, y al horno. La pizza se hornea a mucho calor durante poco tiempo. Con estas premisas, y dependiendo del horno, pondremos la pizza en la bandeja central con el horno a 240-250 entre 5 y 10 minutos, dependiendo de la potencia y el calor de nuestro horno. (Hay quien hornea primero la masa sin ingredientes para que quede más crujiente y menos húmeda.) Una vez horneada, añadimos el puré de trufa cubriendo ligeramente la pizza. Es una pizza de sabores muy intensos, ¡así que reservadla para adultos! Menú completo: De primero, lentejas estofadas con gambas. Segundo, la pizza. Y ya sabéis este finde, ¡el postre! Fotos y estilismo: Isabel Escauriaza de Ebom Vajilla: Deliving Recetas y localización: Le Cocó Madrid

Hamburguesas al horno con verduritas

¡Nueva cita con Ebom! ¿Cómo lleváis el veranito? ¿Habéis sucumbido ya a disfrutar de los placeres que nos brinda esta estación? Una fiesta de pueblo, un granizado de limón, una barbacoa, una ducha fresquita, dormir con la ventana abierta, las terrazas, salir a tomar “la fresca”, una guerra de globos de agua, caminar descalzo por la arena… Hace poco leí una estupenda frase de Gabriel García Márquez que es toda una filosofía de vida: “He aprendido que el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, mientras que la felicidad está en subir la escarpada”. Cuánta razón tiene… Deberíamos disfrutar mucho más de las pequeñas cosas que nos encontramos a lo largo de nuestro camino, y no esperar siempre a esa “cima” lejana en la que nunca encontraremos la satisfacción, porque siempre, siempre, querremos más. El tiempo libre y las vacaciones pueden servirnos también para reflexionar un poquito sobre estos dilemas y ¿por qué no? Intentar cambiar! Y para facilitar que podáis disfrutar mucho de vuestro tiempo, y además, podáis comer rico y sano, hoy comparto con vosotros una receta ideal para esos días que no queremos liarnos mucho en la cocina. Estas hamburguesas al horno se preparan en un momento, y podemos cocinarlas mientras tomamos un aperitivo o preparamos una ensaladita de entrante. Quedan jugosas y tiernas, una auténtica delicia para recargar las pilas y seguir disfrutando del verano. Ingredientes (para 4 personas): Carne picada de ternera, o mezcla de ternera y cerdo (150-200 gr. por persona) 1 cebolla cortada en juliana (tiras largas y delgadas) 100 gr. de bacon picado Perejil 2 huevos 50 gr. de pan rallado Ajo (opcional) Sal (1 cucharadita de postre) Pimienta (una pizca) Aceite de oliva Verdurita para guarnición (calabacín, champiñones, berenjenas… a vuestro gusto) Preparativos: Fuente o Bandeja para horno pincelada con aceite de oliva. Bol grande para la mezcla. Elaboración: En un bol grande ponemos la carne picada, añadimos el pan rallado, el ajo (opcional), el perejil, sal,  pimienta y los huevos batidos y removemos bien hasta que quede una mezcla homogénea. Reservamos la mezcla un ratito en la nevera para que se mezclen bien los sabores. (Podemos guardarlo durante unas horas sin problema, hasta que llegue el momento de cocinar!) Precalentamos el horno a 180º. Con las manos humedecidas, tomamos porciones de carne picada y formamos unas bolas que aplastaremos ligeramente para darles forma de hamburguesa, y las vamos colocando en la fuente de horno, que previamente habremos pincelado con aceite de oliva. Cuando tengamos todas las hamburguesas listas, añadimos el bacon y la cebolla sobre ellas, así como las verduras que hayamos elegido como acompañamiento (en mi caso, calabacín) y llevamos al horno, donde las mantendremos aproximadamente 20-25 minutos. Sabremos que están listas cuando al pincharlas con un tenedor y apretar, los jugos sean transparentes, no rojizos. No obstante, si nos gustan las hamburguesas poco hechas, tendremos que acortar unos minutos el horneado. A tener en cuenta: Como veis en las fotografías, las hamburguesas que he preparado son bastante gorditas. Si os gustan más finas no hay problema, dejadlas del grosor que prefiráis pero tened en cuenta que habrá que reducir el horneado unos minutos porque cuanto más finas sean, antes se cocinarán. Tened en cuenta también el grosor de las verduritas a añadir, ya que el horneado durará unos 20-25 minutos, por lo que no todas las verduras se hacen en tan poco tiempo (por ejemplo las patatas). Los pimientos o los champiñones se hornean sin problema en ese tiempo, pero si le vais a poner patatas, o calabacín, os recomiendo cocerlos previamente unos minutos en el microondas, para que el horno les de el toque final. Para completar el menú, os recomiendo este Pastel de Atún o esta Ensalada de patata y aguacate, perfectos como entrante de nuestras comidas veraniegas. Si os gustan las recetas contundentes que te solucionen la comida con un sólo plato, no os perdáis este Couscous con cinta de lomo, o esta Quiche de puerros y panceta que nos propone Isabel. Gracias por vuestro tiempo y hasta la próxima receta! Cristina Diánez comparte deliciosas recetas en su blog Guta Mamá, que escribe junto a su pequeña “socia” Ana, de forma cercana y con un toque de buen humor.

Menú de Navidad (II): hojaldre de pollo relleno

Nuestro segundo plato del menú de Navidad, ligero, barato y fácil, es un plato sorprendente, de verdad. Sorprende porque los ingredientes son muy sencillos y después el resultado es delicioso. Facilísimo de preparar y perfecto para niños. Una receta de pollo rápida y barata, pero muy aparente, y además, la podéis hacer con cualquier cosa que tengáis en casa. Consiste en un hojaldre de pollo relleno de foie-gras o paté. Ingredientes: Una pechuga de pollo entera Masa de hojaldre Paté o foie-gras Romero Aceite de oliva Una pizca de sal y pimienta molida Mermelada de arándanos y puré de manzana Preparación: Abrimos por la mitad la pechuga de pollo, sin llegar a separar las dos mitades, como un libro, y la pringamos bien con aceite de oliva, romero, pimienta y sal. Dejamos macerar durante unos veinte minutos o media hora. Después la rellenamos con el paté, de forma generosa, y la envolvemos con la masa de hojaldre, haciendo un paquete bien cerrado. Ponemos el hojaldre en una fuente o bandeja de horno impregnada de aceite y lo horneamos con ventilación a fuego medio durante unos veinte minutos. A la hora de servir, lo partimos en filetes y lo podemos acompañar por mermeladas dulces de distinto sabor o con un puré de manzana, por ejemplo. Lo mejor de todo es que esta receta se puede combinar con los sabores que queramos y el relleno lo podemos sustituir por cualquier sabor que nos guste, incluso por una mermelada dulce.

Pastel de espinacas

Antes de nada, quería disculparme por los pocos contenidos añadidos esta semana. Os tengo acostumbrados a un mínimo de un post diario, pero el trabajo se ha ido acumulando y hay días en los que es imposible hacerlo. Al final, y contando ésta, han sido en total tres entradas esta semana: lista de compras con pupitres, tendencias en cocinas y la receta de espinacas. Pero además, durante esta semana se ha cerrado el sorteo especial de vuelta al cole con los cuentos del Ratoncito del Espacio y he seguido compartiendo algunos detalles de mi día y día en Instagram. De momento, con la vuelta al cole de las niñas y mis distintas obligaciones diarias, no sé muy bien hasta dónde podré llegar con los contenidos, pero por hoy he conseguido robar un par de horitas al días y dedicarlos a la receta. ¡Así que aquí va! Ingredientes: Masa quebrada (de la que no sube) Espinacas congeladas (1/2 kilo como mucho) Tres huevos 200 ml de nata para cocinar Queso rallado para gratinar Preparación: Horneamos ligeramente la masa quebrada hasta tostarla un poco, para que quede un poco crujiente, en un molde no muy grande. Si nos sobra masa por los lados, podemos enrollarla o quitarla, como prefiramos. Por otra parte, descongelamos las espinacas en el microondas y las escurrimos bien del agua que sueltan. En un bol, mezclamos las espinacas, los huevos batidos y la nata. Después, volcamos la mezcla sobre la masa y espolvoreamos con abundante queso rallado. Horneamos a unos 180 grados durante unos 10-15 minutos para que cuaje la mezcla (tenemos que ver que el queso no vaya gratinando demasiado; si no, bajamos la temperatura). Si al terminar queremos darle un golpe de horno caliente para gratinar, podemos hacerlo. (La mezcla está buenísima, pero confieso que con las prisas en mi caso, no he escurrido las espinacas y se me quedado agua en el fondo del molde; he querido poner papel para que no se pegara la masa y se me ha deshecho un poco; he puesto el horno a más potencia para terminar antes y se me ha gratinado antes de cuajar… En fin, un pequeño desastre. Y aún así, ¡estaba bueno!)

Cuscus con verduras

La verdad es que yo no soy, lo que se dice, una gran cocinera. Aunque intento practicar lo mío, cocino un poco al día y además, se me chafan la mitad de las recetas. Creo, que como tantas otras cosas, es cuestión de practicar, de poner cabeza y corazón, pensar las recetas, repetir hasta que salgan bien, etc. Pero el día tiene 24 horas y entre tantas cosas que practico con prueba y error, me es difícil mejorar en la cocina (aunque voy logrando mis pequeñas metas, como el punto en la verdura al dente). Sin embargo, hay unas pocas cosas que se me dan bien, así, desde el primer día. Son recetas que tengo interiorizadas y a las que consigo dar un punto muy bueno, francamente. Una de esas recetas es la del cuscús con verduras. Ingredientes: Dos dientes de ajo Media cebolla Dos zanahorias Medio pimiento rojo Dos berenjenas Tres calabacines medianos 1 lata de tomate triturado de 250 gr. 500 gr. de Cuscús Aceite de oliva Cominos Preparación: Troceamos las verduras, al tamaño que más nos guste. ( Por supuesto, en esta receta podéis poner las verduras que queráis). Yo suelo picar ajo, cebolla, zanahoria y pimiento. En cambio, las berenjenas y los calabacines las pongo en dados o trozos medianos; estas verduras las podemos pelar o no, al gusto del consumidor. Utilizamos un cazo alto con tapa. Primero, rehogamos un poco el ajo, la cebolla y la zanahoria. Después añadimos el pimiento y dejamos que suelte el jugo. Añadimos las berenjenas, dejamos que vaya cocinándose poco a poco, con la tapa puesta. Cuando han pasado unos minutos y la berenjena empieza a estar blanda, añadimos los calabacines. Dejamos cocinar unos minutos. Una vez que la verdura esté prácticamente lista, echamos la lata de tomate y añadimos los cominos. A mí me encanta el aroma que dan, así que no me corto, pero ahí también tened en cuenta vuestro gusto. Ahora, os digo que el aroma del tomate con el comino es el que después va a impregnar el cuscus. Si vemos que necesita algo de caldo, podemos añadir medio vasito de agua o de caldo de verdura. Dejamos que todo vaya cociéndose poco a poco. Ahora llega el turno del cuscús. Ya sé que muchos lo cocéis en un poco de agua hervida. Yo, sin embargo, lo hago al vapor. Primero lo mojo con agua fría para que vaya cogiendo un poco de humedad. Lo muevo y lo dejo hinchar un poco. Entonces lo pongo en un colador de malla fina para que no se cuele por los agujeros y lo pongo sobre el cazo de la verdura, con la tapa por encima, para que el cuscús vaya absorbiendo todo el vapor de la verdura. Así unos tres minutos. Cuando está bastante hinchado, lo quito, lo muevo para soltarlo, le añado aceite de oliva y lo impregno todo moviéndolo. Después otra vez sobre el cazo otros tres o cuatro minutos, hasta que esté blando, pero suelto. Cuando ya está listo, lo sirvo en dos recipientes, y a comer. ¡Me encanta!

Lasaña de morcilla con piñones y tomate confitado

Esta receta la vimos en Cocinando entre olivos, y si os interesa, os recomiendo que sigáis su paso a paso para hacerla. Ingredientes: 1/2 kg de tomates rojos y duros 200 gr de azúcar Pimienta molida 12 placas de lasaña 2 morcillas 2 puñados de piñones 3 cebolletas Bechamel Queso rallado Aceite de oliva virgen extra 1/2 vaso de agua Primero, se prepara el tomate confitado. Se les hace una cruz superficial en el «culo» y se escaldan los tomates, poniéndolos un minuto en agua hirviendo para pasarlos seguidamente a un recipiente de agua muy fría durante un par de minutos. Así, se pelan enseguida. Después, ya pelados y troceados, se ponen en un cazo con el azúcar y la pimienta, durante unos 20 minutos a fuego suave. Reservamos. Seguidamente, preparamos las placas de lasaña según las indicaciones del fabricante, cociéndolas si son secas y mojándolas si son precocidas. Para el relleno, picamos tres cebolletas y las pochamos a fuego suave con aceite de oliva. Cuando empiecen a dorar, se les añaden los piñones, se pelan las morcillas, se trocean y también se añaden. Se mueve bien, añadimos medio vaso de agua y cocinamos durante unos cinco minutos. Incorporamos el tomate confitado, reservando un poco, y dejamos cocer moviendo poco a poco durante unos 10 minutos. Cubrimos la fuente con el tomate confitado que hemos reservado y vamos añadiendo las capas: placas de pasta, relleno de morcilla, placas de pasta, relleno, placas. Cubrimos con una bechamel y con abundante queso rallado y horneamos durante unos 20 minutos a 180 grados. Queda deliciosa pero recomiendo reducir la cantidad de relleno ¡porque llena muchísimo!