Arañas de Halloween

Aquí ha habido un crimen… Miguitas de color rojizo, fideos de chocolate, una pata de galleta y chocolate… Alguien se ha zampado otra araña. «Queridas amigas supervivientes, quedáis muy pocas y no estáis a salvo. No tenéis la culpa de ser tan irresistibles, con ese cuerpo delicioso bañado en chocolate, esas patitas de Mikado y esos ojos de azúcar… En esta casa hay seres implacables que vuelven hambrientos del cole y de trabajar y no tendrán piedad. Yo ya no puedo garantizar vuestra seguridad. Espero que todas tengáis vuestros papeles en orden, ya sabéis lo que quiero decir, para que no haya líos con la herencia, que luego vienen las peleas, y no hay nada más feo que pelearse con la arañafamilia… Lo siento pero, tenéis los días contados. Se acerca Halloween…» Este mes no podía faltar a mi cita en Ebom con una receta terroríficamente rica. Aunque tengo que confesar que cuando le pones ojos y patitas a una bolita de chocolate, le empiezas a coger cariño y luego es mucho más difícil pegarles un bocado… Pero a los minis les hace mucha gracia estas cosillas así que, ¿cómo resistirse? Para elaborar el cuerpo de estas arañas, yo he utilizado unas magdalenas que hice para una merienda, y las que sobraron, las desmigué y las guardé en el congelador para esta ocasión. Podéis emplear cualquier bizcocho, magdalenas, sobaos… Aunque lo ideal es que sean caseros (ya sabéis que siempre son más naturales que los dulces industriales), también pueden ser comprados. Y por supuesto, que no falte la ayuda de los minis, porque se lo van a pasar en grande haciendo estas arañas. Ingredientes (para 6 arañas): 500 gr. de migas de bizcocho o magdalenas 100-125 gr. de queso crema (tipo Philadelphia) 250 gr. de chocolate (yo utilicé el de Nestlé Postres) 1 caja de palitos de galleta con chocolate (yo utilicé Mikado) Un poco de fondant blanco y negro para los ojos o bien Ojos de Azúcar listos para comer como éstos Fideos de chocolate para decorar Utensilios: 1 bol para fundir el chocolate, 1 bol grande para mezclar la masa Elaboración: Comenzaremos desmigando nuestro bizcocho o nuestras magdalenas, con un poquito de paciencia, vamos cogiendo pedazos de bizcocho y los vamos frotando entre las manos, para conseguir migas muy finitas. Esto es muy importante, y seguro que a los minis les va a encantar la operación miguita. Después vamos a mezclar el queso con las migas, removiendo bien hasta que la mezcla esté homogénea. No lo agreguéis todo a la vez, ya que dependiendo de la miga que empleamos, puede necesitar más o menos cantidad de queso. Por ello, comenzad con unos 100 gramos del queso y cuando esté bien mezclado, si vemos que necesita más, añadimos el resto. La textura de la masa debe ser suave, sin rastro de queso, y que al hacer una bolita, se mantenga la forma. Procedemos a realizar las bolitas, el tamaño puede ser a vuestro gusto, pero os recomiendo que sean de unos 5 o 6 cm. de diámetro. Las reservamos. En un bol derretimos el chocolate, metiéndolo en el microondas en intervalos de 20 segundos y removiendo bien en cada ocasión. Cuando esté derretido, bañaremos las bolas de bizcocho en él y las dejaremos sobre una rejilla para que el baño de chocolate se endurezca. Por otro lado, vamos a coger los palitos de galleta y los partiremos por la mitad. Después, mojaremos las puntas en el chocolate, las uniremos y las dejaremos enfriar sobre papel de horno o de aluminio. El chocolate actuará como pegamento, y así conseguiremos las patas con la forma que veis en la foto. En cuanto a los ojos, podéis hacer pequeñas bolitas de fondant blanco a las que insertaréis a su vez bolitas de color negro. Las reservamos y procedemos al montaje de nuestras arañas. Una vez que el baño de chocolate de las bolitas y la unión de las patas esté solidificado, vamos a hacer los 6 agujeros para las patas (ya sé que las arañas tienen 8 patas, no me pasáis ni una eh?) con un palillo, al que haremos girar para agrandar las perforaciones hasta que queden aproximadamente de la anchura de los palitos Mikado. Entonces incrustamos las patas en los correspondientes agujeros. Podemos poner un poco de chocolate en el extremo que vamos a incrustar para que actúe de pegamento. Por último, pegamos los ojos con un poco de chocolate caliente y ya tenemos listas nuestras terroríficas arañas de Halloween. A tener en cuenta: Si tenéis más cantidad de bizcocho, o al revés, tenéis menos cantidad, sólo tenéis que pesarlo y calcular un 20 o 25% del peso total del bizcocho para el queso. Espero que disfrutéis mucho con esta receta tan sencilla y divertida. Y si os gusta cocinar con vuestros minis, no os perdáis esta receta de Cookies con chocolate, o esta otra receta de Tortitas ideal para merendar. Si tenéis cualquier duda o comentario, ya sabéis que podéis dejarnos vuestro comentario y os responderé encantada. ¡Feliz Halloween! Hasta la próxima receta… Cristina Diánez comparte deliciosas recetas en su blog Guta Mamá, que escribe junto a su pequeña “socia” Ana, de forma cercana y con un toque de buen humor.

Brownie de chocolate y nueces de Macadamia

No podía ser de otra manera. Mi primera receta en Ebom debía ser algo que hablase de mí, y tomé la decisión en unos segundos… ¡Chocolate! Sin duda, el chocolate es el ingrediente con el que más disfruto: como cocinera es un placer preparar una receta con él, ver cómo se funde suavemente, el aroma que embriaga la cocina…. Y como comensal, adoro todo lo que esté hecho con este ingrediente  y quienes me conocen saben que no puedo resistirme ante él, es mi punto débil. En mi blog ya he publicado alguna que otra receta que lo demuestra, como este flan de chocolate con almendras o estas muffins de chocolate y fresas. Y como podéis imaginar, este brownie es toda una experiencia para los sentidos. El brownie es un pastel universalmente conocido y aunque hay muchas recetas y versiones, esta que os propongo aquí es perfecta para los MUY chocolateros. Su sabor a chocolate es muy intenso y como es un pastel denso, requiere de buena compañía: con una bola de helado o un poco de nata montada cada bocado es una delicia. Cada vez más estudios nos revelan que, a pesar de que el chocolate es considerado un dulce, principalmente porque los productos elaborados con chocolate en el mercado contienen grandes cantidades de azúcares y grasas, el consumo de chocolate negro se ha relacionado con un menor riesgo de enfemedades cardiovasculares  así como otros muchos beneficios que nos animan a introducir en nuestra dieta este alimento, eso sí, sin abusar de él. ¿Qué os parece? ¿Me acompañáis a la cocina? BROWNIE DE CHOCOLATE Y NUECES DE MACADAMIA Ingredientes: 100 gr. de nueces de Macadamia (se puden utilizar nueces normales, avellanas, pistachos…) 175 gr. de mantequilla 300 gr. de un buen chocolate negro 300 gr. de azúcar 4 huevos grandes batidos 200 gr. de harina 25 gr. de cacao en polvo (y un poquito más para espolvorear)[/box] Preparativos: Precalentar el horno a 200º, cortar la mantequilla en cubitos, trocear el chocolate y machacar los frutos secos con ayuda de un rodillo de cocina o un picador. Batir los huevos. Forrar un molde rectangular con mantequilla, colocar una hoja de papel de horno y untar de nuevo con mantequilla sobre ella para adherirla bien a la superficie. De esta forma desmoldaremos  con mayor facilidad. Elaboración: Este bizcocho se conserva durante 3 días en un recipiente hermético. Se puede guardar en la nevera y también se puede congelar las porciones que queramos! Espero que os haya gustado la receta y las imágenes! Para mí es un placer colaborar en Ebom y formar parte de esta plataforma hecha con profesionalidad y buen gusto por un excelente equipo encabezado por Isabel, a la que agradezco mucho la oportunidad de escribir para vosotros. Espero que disfrutemos juntos de estos pequeños momentos que vamos a compartir. Os invito por supuesto a enviarnos vuestros comentarios, dudas, sugerencias… Lo que queráis! Todos y cada uno de ellos serán muy bien recibidos y tenidos en cuenta. ¡Hasta la próxima receta! Cristina Diánez comparte deliciosas recetas en su blog Guta Mamá, que escribe junto a su pequeña “socia” Ana, de forma cercana y con un toque de buen humor.

Clafoutis con ciruelas amarillas

Es muy frecuente que, con la llegada del otoño, nos quejemos de la poca variedad de fruta. Después del esplendoroso verano, lleno de melocotones, sandías, albaricoques, cerezas, melón, etc. llega el frío y parece que nos quedamos con la manzana y el plátano (¡y la mejor época de la pera conferencia!). Lo cierto es que yo siempre me encuentro al final del verano con la última remesa de fruta que ya no está tan buena y que nadie se come en casa. Llega el momento de pensar en alguna receta para hacer con los «restos» de fruta de verano. En mi caso, me encontré con medio kilo de ciruelas amarillas que llegaron demasiado ácidas a casa y que un mes después ¡seguían estando duras! (La fruta del final de temporada es una lotería… y con pocos boletos ganadores). ¿Qué hacer? Buceando por ahí, me encontré con varias recetas de clafoutis, y me pareció una solución fácil y apetecible. La verdad es que fue un acierto, porque es efectivamente fácil, sencillo y delicioso. No recuerdo de dónde saqué la receta, así que os reproduzco aquí la de Entrechiquitines (en su caso con cerezas), que se parece mucho a la que yo utilicé. ¡Probadlo, os va a encantar! Ingredientes: 1/2 kilo de ciruelas (en mi caso amarillas, pero sirve cualquiera) 125 gr de harina 100 gr de azúcar 3 huevos 300 ml de leche 1 pizca de sal 20 gr de mantequilla Preparación: Limpiamos y deshuesamos las ciruelas, las troceamos en gajos y les añadimos 50 gr de azúcar. Mezclamos y dejamos macerar de media a una hora. Batimos los huevos. Tamizamos la harina y la incorporamos a los huevos. Añadimos una pizca de sal y el azúcar restante. Mezclamos bien y añadimos la leche. Untamos el molde con un poco de mantequilla y colocamos en el fondo las ciruelas. Vertimos la preparación, con cuidado de que no rebose el molde y metemos en el horno 35 minutos a 180°, hasta que la masa se vea cuajada. Lo sacamos del horno, dejamos templar y espolvoreamos con azúcar glas. D-e-l-i-c-i-o-s-o. Y lo mejor, que podemos usarlo con un montón de variedad de frutas.

Tartaletas de frutos rojos con merengue

Uno de los planes imprescindibles de septiembre es, sin duda, salir a coger moras. A mí me encanta, aunque casi todos los años llego tarde al bosque y ya no queda prácticamente ninguna (os he visto a muchos que estáis desde finales de agosto…). Recuerdo que cuando era niña, íbamos a menudo a recoger moras a La Rioja, y era genial, cogerlas y comerlas al momento. Después con los cubos llenos, a veces mi madre hacía una mermelada deliciosa. Otros frutos rojos, como arándanos, grosellas o frambuesas, no son tan fáciles de coger, o al menos yo no sé dónde pueden cogerse los silvestres (¡si alguno conocéis algún sitio, decídmelo!) pero como es temporada ahora no están tan caros. Así que el otro día  no me resistí a comprar unos paquetitos preciosos y a un precio razonable que había en el supermercado. Esa misma tarde, una amiga encantadora me trajo una cajita de moras recién cogidas en Cuenca ¡mil gracias! La cuestión es que llevo toda la semana pensando qué hacer con mis moras, mis arándanos y mis grosellas. Una tarta me encantaría, pero queda totalmente descartada en mi plan de dieta estricta. Me las puedo comer sin más, pero es una pena. Así que ayer se me ocurrió hacer algo con merengue en vez de crema pastelera, porque engorda menos ¿no? (bueno, engordaría todavía menos si le pusiera edulcorante en vez de azúcar, pero no tenía). Como tenía una masa quebrada en casa se me ocurrió hacer tartaletas. Aunque lo cierto es que al final no me sirvió la masa, porque no tenía los moldes y opté por comprar las tartaletas hechas, antes de que las moras se me echaran a perder. Podría haber hecho algo tipo Pavlova, con el merengue tostadito, pero eso no se me ha ocurrido hasta hoy (será lo próximo que haga). En fin, que finalmente he optado por estas tartaletitas con merengue (que podría haber horneado, pero no he querido porque así estaba buenísimo). Os dejo la receta, pero ya sabéis que esto no tiene ningún misterio. Ingredientes: Merengue: 100 gramos de azúcar y tres claras de huevos XL. Tartaletas: tartaletas precocinadas de masa quebrada. Frutos rojos: al gusto, en mi caso, grosellas, moras y arándanos. Preparación: batimos el merengue con el azúcar (mejor si es azúcar glas, para que no queden crujiente) hasta que las claras monten. Si lo hacemos en Thermomix, es muy importante que esté completamente limpio y seco el vaso. En este caso, ponemos los 100 gramos de azúcar y trituramos con tres golpes de turbo. Después ponemos la mariposa y añadimos las tres claras. Lo ponemos a velocidad 3 1/2 durante unos 4 minutos. Ponemos el merengue en las tartaletas y las frutas al gusto. ¡Riquísimas!