Galletas de Cumpleaños

Y llegó Octubre… El mes del Otoño, de las hojas secas, de las meriendas calentitas, de las primeras castañas. Mi pequeña ya ha empezado a ir al cole de mayores, y se ha portado como una campeona, y es que, hasta ella misma se da cuenta:  «zoy muy mayor». Hace unos días cumplió los 3 añitos y ya he conseguido, no sólo que sea la catadora oficial de mis recetas, sino que además sea mi pinche y es que disfruta mucho participando en la cocina. La receta de hoy, es prueba de ello. Estas ricas galletas son nuestra primera receta conjunta. Son muy sencillas de preparar, apenas es necesario amasar, y sólo hacen falta un par de cortapastas y un poco de imaginación (que de eso, los enanos están sobrados) para pasar un buen rato en la cocina en familia. Estas galletas forman parte de la merienda que preparamos para celebrar su cumple. Para inspirarnos, nada mejor que el cuento de Caperucita Roja, uno de los preferidos de Ana, que disfruta escuchando una y otra vez y se sabe de memoria, así que decidí convertirla en Caperucita por una tarde. Y es que celebrar su cumple es uno de los momentos del año más importantes y emotivos para nosotros, sus papás, y nos encanta rodearnos de familia y amigos para compartirlo. Fue una tarde preciosa, y Ana y sus amigos se lo pasaron pipa. Lo que no sé es qué opinarán mis vecinos, porque por un buen rato tuvimos en casa varias caperucitas correteando delante de un lobo feroz que las perseguía para hacerles cosquillas… Podéis imaginar el escándalo, no? Os recomiendo este plan para hacer con los niños en alguna de esas tardes otoñales que están por venir, frías y lluviosas. Y es que el aroma del horno cuando hacemos galletas es tan hogareño ¡que no querréis salir de casa! Ingredientes: 120 grs de azúcar glass 300 grs de harina normal 200 grs de harina integral 250 grs de mantequilla 1 huevo Preparativos: Forrar la bandeja de horno con Papel sulfurizado, o papel de horno Plástico film transparente Un bol grande Una superficie limpia Rodillo Cortadores de galletas Elaboración: Comenzamos derritiendo la mantequilla en el microondas a  baja potencia hasta que quede totalmente líquida. En el bol grande, mezclamos la mantequilla derretida, con el azúcar glass y el huevo batido, removiendo bien la mezcla. Despues añadimos la harina blanca y la harina integral y la vamos integrando poco a poco. Cuando tengamos una masa homogénea y manejable, extendemos un trozo grande de film transparente en la encimera y volcamos la masa, dándole forma de bola. Entonces, la envolvemos bien en el papel film y la dejamos reposar media hora en la nevera. Una vez transcurrido el tiempo de reposo, volcamos la masa sobre la superficie de trabajo (mesa de la cocina, encimera, etc.) y con la ayuda del rodillo la vamos a extender hasta que quede de un grosor de medio centímetro. Cortamos las galletas con las formas de cortapastas y las vamos colocando en la bandeja del horno. Nosotras además de cortarlas de forma redonda, marcamos sobre ellas con la ayuda de varios cortapastas el nombre de Ana, un corazón, una espiral… ¡Aquí es donde podéis dejar a los peques expresar su creatividad! Una vez hayamos completado la bandeja del horno (con esta cantidad de masa salen pastas para 2 bandejas, en nuestro caso, salieron 22 galletas de 10 cm.) podemos dejarlas  así si nos interesa un acabado de aspecto mate y rústico (como las nuestras). También podemos pincelarlas con huevo batido si nos interesa obtener un tono dorado y brillante, incluso podemos decorarlas con semillas o bañarlas en chocolate (en esta receta de mi blog podéis encontrar más ideas para decorarlas). Precalentamos el horno a 175 grados y horneamos durante unos 15 minutos aproximadamente (el tiempo es aproximado y ya sabéis que dependerá de cada horno, así que hay que estar pendientes para sacarlas cuando tengan un tono tostado). Dejamos enfriar sobre una rejilla (si aguantáis) y… a merendar! Como podéis ver en el detalle de las fotos, nosotras metimos las galletas en unas bolsitas de plástico que llevaban una decoración personalizada del cumple de Ana. Es un detalle bonito que se puede preparar en casa y adaptar por ejemplo, como recuerdo para los invitados a un bautizo, comunión, o cualquier otro evento. Esperamos que os guste la idea y os animamos a probar la receta con vuestros pinches. Si queréis repetir la experiencia de compartir cocina con otras recetas aptas para minichefs, no os perdáis estas Cookies con chips de chocolate , o este Brownie con nueces de Macadamia, ideal para los muy chocolateros. Y si lo que buscáis es alguna merienda calentita y un poquito más rápida, estas Tortitas Americanas son perfectas y se preparan en un momentito. Como siempre, si tenéis cualquier duda o sugerencia, no dudéis en dejarnos vuestro comentario. ¡Nos encanta leeros! Gracias por vuestro tiempo y hasta la próxima receta otoñal. Cristina Diánez comparte deliciosas recetas en su blog Guta Mamá, que escribe junto a su pequeña “socia” Ana, de forma cercana y con un toque de buen humor.

Cookies con chips de chocolate

No se me ocurre nada más gratificante que entrar en la cocina para hacer algún delicioso dulce casero, y si además, es fácil y rápido de preparar ¿qué más se puede pedir? En mi casa somos tres, y los tres, golosos. Así que, una vez identificada nuestra debilidad (los dulces) y nuestra amenaza (la repostería industrial), intento que los «pecadillos» dulces que cometamos, sean caseros. Desde que me aficioné a leer los ingredientes de los productos que compro, cada vez que veo algún dulce de repostería industrial lo miro como si fuese el demonio personificado… Y es que en casa se pueden preparar fácilmente gran variedad de dulces, con un sabor delicioso empleando ingredientes mucho más saludables.  Por ejemplo, estas deliciosas Magdalenas Caseras, o estas Tortitas Americanas irresistibles que podéis encontrar en mi blog. Y aquí en Ebom, no os perdáis este Bizcocho de Pera y Canela o este otro de Manzana con Oporto . Aunque, claro está, siguen siendo dulces y no es recomendable abusar de ellos, pero al menos me quedo más tranquila si el bizcocho que desayunamos el fin de semana es casero, o si las galletas que a veces merienda mi pequeña están hechas por mí. La receta de estas cookies caseras es súmamente fácil, y no tiene ninguna dificultad, por lo que es perfecta para perder el miedo a hacer galletas en casa, incluso podéis dejar que las preparen vuestros hijos, con vuestra ayuda! De hecho, estas galletas también se conocen con el nombre de «Cookies Wendy» porque fue una niña de 3 años llamada así quien las popularizó mostrando en un vídeo cómo las hacía ella misma! ¿A quién le apetece una? Ingredientes Para 12-14 galletas (si queréis el doble, podéis duplicar las cantidades, el proceso de elaboración es el mismo) 200 gr. de chocolate en gotas y congelado (yo puse chocolate negro, pero podéis elegir también con leche, chocolate blanco, o un remix!) 200 gr. de harina de trigo 120 gr. de azúcar 1 huevo M 75 gr. de mantequilla 1 cucharada sopera de leche 1 cucharadita de esencia de vainilla 1 cucharadita de levadura en polvo Una pizca de sal Preparativos: 1 bol grande , 1 bol pequeño, 2 cucharas, Varillas o Batidora con Varillas, Bandeja de horno con Papel de horno, Horno precalentado a 150º Elaboración: Ponemos en el bol grande el huevo y lo batimos bien, después añadimos la leche, el azúcar, la esencia de vainilla y la sal, y removemos hasta que esté bien mezclado. Derretimos la mantequilla en un bol en el microondas, la añadimos a la masa anterior y removemos hasta que esté bien mezclada. A continuación añadimos la harina y la levadura en polvo y mezclamos bien. La masa resultante será bastante espesa (ver foto). Para terminar, añadimos las gotas de chocolate congelado y mezclamos bien para que se repartan por toda la masa. Con ayuda de una cuchara, cogemos porciones de la masa y las depositamos sobre la bandeja del horno cubierta de papel especial para horno (puedes ayudarte de otra cuchara para empujar). Puedes dejar una distancia de unos 4-5 cm. entre ellas, para que al crecer, no se peguen (ver foto). Introducir la bandeja en el horno, subir la temperatura a 170º y hornear durante 15-20 minutos (dependerá del horno) o hasta que adquieran un tono dorado que nos indicará que ya están listas. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Se pueden conservar, una vez frías, en un recipiente hermético. Y si quieres que duren… ¡¡escóndelas!! Sin duda estas galletas van a ser un exitazo, en casa, en la oficina, para obsequiar a alguien… Estoy segura que si las hacéis una vez, no va a ser la única. Ya me diréis, ya!! Muchas gracias por vuestro tiempo y no dudéis en comentarnos cualquier duda o sugerencia, será un placer ayudaros! ¡Hasta la próxima receta! Cristina Diánez comparte deliciosas recetas en su blog Guta Mamá, que escribe junto a su pequeña “socia” Ana, de forma cercana y con un toque de buen humor.