Limonada natural

¡Qué deliciosa! La limonada es una de las bebidas más fáciles y refrescantes de las que podemos disfrutar en verano. Eso sí, a pesar de lo fresquita que está todavía no he conseguido convencer a mis hijas de que la tomen y se me quedan con el zumo de naranja. Sé que la batalla de la fruta es una de las más frecuentes con los niños. En mi caso tengo suerte, y las dos aceptan muy bien la fruta desde el principio. Eso sí, no vamos a negar sus caprichos: suele ser fruta de temporada, tiene que estar en su mejor punto y no puede haber tentaciones en el campo visual (léase, todo tipo de chucherías, galletas, bolsas de patatas, etc.), porque si no, cualquier cosa antes que la fruta. Ingredientes: 2 o 3 limones 1 litro de agua 100 gramos de azúcar Preparación: Se trata de triturar todo y después colar el jugo, así que los métodos pueden ser diversos. Los que tienen licuadoras, lo hacen directamente, como el zumo de naranja en las máquinas de hostelería. Los que lo hacen a mano, tendrán que preparar el zumo de limón, por un lado, bien limpio de piel y pepitas, y después juntarlo con el agua y el azúcar. Para que el azúcar mezcle bien, es mejor batir el zumo con todos los ingredientes. En nuestro caso, hacemos trampa, utilizamos el robot, así que podemos meter los limones con piel y todo. Se meten todos los ingredientes, se trituran 2 segundos a turbo, y después con el cestillo, colamos la limonada.
Sorbete de melón

Después de haber pasado toda la semana repasando el Deco-curso, creo que es bien merecido que hoy nos tomemos un descanso. Y qué mejor que hacerlo poniendo en práctica lo que he ido aprendiendo en los dos cursos de estilismo fotográfico que he hecho en los últimos meses. Uno, el taller presencial Balance de Blancos, con Luisa Morón y Raquel Carmona (y Javi, su marido, de quien aprendí dos o tres conceptos que no voy a olvidar nunca, ¡mil gracias por todo!). Maravilloso y absolutamente recomendable. Otro, el de Silvia Palma (Trotamundos), con Jackie Rueda. En ello estoy, también super interesante, pero que lo llevo a trancas y barrancas, esperando a dedicar este tiempo a los bodegones (still life) y a las pruebas. La verdad es que me moría de ganas de disponer de un poco de tiempo para trabajar con la cámara. Todavía no estoy muy satisfecha del resultado, pero sí creo que voy mejorando. Entre ayer y hoy, he empezado a hacer los primeros ejercicios, intentando ubicarme en casa en la mejor zona, pensar bien en todo lo que necesito, etc. (¡la lista ya es larguísima!). Para empezar, he arrancado con un sorbete de melón, que por cierto, ¡estaba delicioso! Pero que en las fotos no me da mucho contraste, así que me ha resultado difícil. Bueno, os dejo con las pruebas, a ver qué os parecen, y al final, la receta (de verdad que estaba delicioso…). RECETA La receta es tan sencilla que no necesita ni explicación. Aunque debo confesar que mi intención era preparar unos deliciosos polos, después la textura no me ha quedado muy sólida… Ingredientes: Agua: 200 cl. Azúcar: 100-150 gr. Zumo de limón: medio vasito Medio melón Elaboramos un almíbar con agua y azúcar. Lo cocemos a fuego lento hasta que se vaya haciendo el almíbar, durante unos 15 minutos, revolviendo constantemente para que no se nos haga caramelo. Una vez que tenemos el almíbar, lo dejamos templar un poco fuera del fuego y le añadimos un vasito pequeño de zumo de limón. Mezclamos y añadimos el melón, troceado y limpio de pepitas. Trituramos bien, con la batidora, el robot, o lo que queramos; lo importante es que quede totalmente triturado, y al congelador, mínimo 24 horas. ¡Y ya está! ¡Súper fresquito! Lo mejor es meterlo en el congelador en los mismos envases en los que vayamos a servirlo y sólo lo sacamos cuando lo vayamos a tomar.
