La quiché es como la tortilla o la pasta: un básico que acepta todo tipo de combinaciones. En este caso, me sobraban algunos puerros y se me iban a poner malos, así que decidí hacer la quiché. Os aseguro que me quedó deliciosa…

Ingredientes:
- Masa de hojaldre o masa quebrada, comprada
- 2 o 3 puerros medianos
- 100 o 150 gr. de panceta en tiras
- 150 gr. de queso (en mi caso, Edam, era el que tenía; pero sirve cualquier queso graso: Emmental, Manchego, Gruyere,…)
- 250 cl. de leche
- 30 gr. de mantequilla
- 1 cuchara de aceite
- 3 huevos
- 50 gr. de nata
- Sal y pimienta


Preparación:
Precalentamos el horno mientras preparamos los ingredientes, e introducimos la masa a unos 180º durante 10 o 12 minutos, para que se dore un poquito. Empezamos a preparar el relleno. Picamos bien el puerro, muy fino, y rallamos el queso para que quede en pedacitos, del tamaño de unas lentejas, más o menos. Reservamos.
Ponemos a fuego suave la mantequilla y la leche con un poco de sal y pimienta. Vamos añadiendo el queso y los huevos batidos, y después la nata. Es importante que el fuego esté muy suave, que no hierva.
Sobre la masa ligeramente horneada, esparcimos el puerro junto con las tiras de bacon, y cubrimos con la mezcla de leche y huevos con queso.
Lo horneamos durante unos 30 minutos a unos 180º, dándole un poquito más fuerte, unos 200º, al final. Cuando esté perfectamente cuajada, la quiché está lista.

Naray
¡Guauuu qué buena pinta! Nunca he hecho una pero creo que me voy a animar porque parece muy fácil.
Ebom
¡Anímate! ¡Son facilísimas y están deliciosas!