Esta receta la tenía preparada para incluirla en el Especial Vacaciones de Verano con los minis, pero lo cierto es que el contenido se nos ha ido echando encima, y todo teniendo en cuenta que los últimos días estaba muy bien acompañada en casa. Me han quedado tantos temas pendientes que voy a tener que ir compartiéndolos poco a poco durante el mes de julio.

Hace ya muchos años que trabajo editando contenido, planificando y preparando información, y sin embargo, nunca se me ha hecho tan difícil cumplir mis calendarios editoriales como con Ebom. ¡Es que no hay manera! No sé si pediros disculpas o pasar como de puntilllas, como quien no quiere la cosa. ¡Y eso que no trabajamos con noticias de actualidad!

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Bueno, dicho esto, procedo con mi contenido. En este caso, una receta, y como siempre, facilísima. De hecho, se trata de una receta perfecta para hacer con niños. O perfecta para una cena de verano, que es lo que nos ocupa este mes, ¿no?

HELADO DE CEREZAS

Ingredientes:

  • Cerezas (1/2 kilo)
  • El zumo de medio limón
  • 120 gr. de azúcar
  • 300 gr. Nata para montar

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Elaboración:

Primero, pelamos y deshuesamos las cerezas y las ponemos en un cazo al fuego suave para preparar un almíbar. Añadimos dos o tres (depende del gusto por el azúcar de cada uno, pero no necesita mucho) cucharadas grandes de azúcar, y el zumo de medio limón.

En unos cinco minutos a fuego medio estará listo el almíbar. Dejamos que enfríe un poco y lo trituramos con la batidora. El almíbar de cerezas es delicioso y nos puede servir como cobertura para una tarta, como mermelada, para tomar con yogur, etc.

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Después, montamos 300 gramos de nata para montar. Yo la monté sin azúcar, cansada de que se me cortara constantemente (no me preguntéis por qué; siempre monto la nata azucarada y jamás se me había cortado). Y lo cierto es que luego me alegré de no haberle añadido azúcar. Una vez montada, la espolvorée con una cucharada sopera de azúcar glass y la mezclé con el almíbar, ya sabéis, con movimientos envolventes para que no baje.

Una vez listo lo metemos en el congelador; después de una hora lo sacamos y lo removemos bien, para que no cristalice; dos horas después lo volvemos a hacer. ¡La verdad es que ha quedado delicioso! ¡Y son palabras de mi hija!

17 de junio de 2014

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