Croissant French Toast con plátano

Una receta fácil, muy, muy sencilla y con fruta. Basta con preparar unas tostadas y añadirles fruta en rodajas. Nuestras favoritas, fresas y plátanos, pero también están deliciosas con arándanos, frambuesas, higos… Respecto al pan, lo hemos probado con pan de molde, con pan de molde integral, con los «finísimos» de marca blanca… Y a mí, que soy una apasionada del pan integral, es la versión que más me gusta, pero en mi casa prefieren, por ahora, el nuevo «Cruapán» de Bimbo. Ingredientes: Como os podéis imaginar, preparar este desayuno no tiene ninguna técnica compleja. Pan tostado y fruta en rodajas. Después le añadimos el sirope de ágave (es mi edulcorante favorito para sustituir el espeso caramelo), y por último, canela en polvo…

Clafoutis con ciruelas amarillas

Es muy frecuente que, con la llegada del otoño, nos quejemos de la poca variedad de fruta. Después del esplendoroso verano, lleno de melocotones, sandías, albaricoques, cerezas, melón, etc. llega el frío y parece que nos quedamos con la manzana y el plátano (¡y la mejor época de la pera conferencia!). Lo cierto es que yo siempre me encuentro al final del verano con la última remesa de fruta que ya no está tan buena y que nadie se come en casa. Llega el momento de pensar en alguna receta para hacer con los «restos» de fruta de verano. En mi caso, me encontré con medio kilo de ciruelas amarillas que llegaron demasiado ácidas a casa y que un mes después ¡seguían estando duras! (La fruta del final de temporada es una lotería… y con pocos boletos ganadores). ¿Qué hacer? Buceando por ahí, me encontré con varias recetas de clafoutis, y me pareció una solución fácil y apetecible. La verdad es que fue un acierto, porque es efectivamente fácil, sencillo y delicioso. No recuerdo de dónde saqué la receta, así que os reproduzco aquí la de Entrechiquitines (en su caso con cerezas), que se parece mucho a la que yo utilicé. ¡Probadlo, os va a encantar! Ingredientes: 1/2 kilo de ciruelas (en mi caso amarillas, pero sirve cualquiera) 125 gr de harina 100 gr de azúcar 3 huevos 300 ml de leche 1 pizca de sal 20 gr de mantequilla Preparación: Limpiamos y deshuesamos las ciruelas, las troceamos en gajos y les añadimos 50 gr de azúcar. Mezclamos y dejamos macerar de media a una hora. Batimos los huevos. Tamizamos la harina y la incorporamos a los huevos. Añadimos una pizca de sal y el azúcar restante. Mezclamos bien y añadimos la leche. Untamos el molde con un poco de mantequilla y colocamos en el fondo las ciruelas. Vertimos la preparación, con cuidado de que no rebose el molde y metemos en el horno 35 minutos a 180°, hasta que la masa se vea cuajada. Lo sacamos del horno, dejamos templar y espolvoreamos con azúcar glas. D-e-l-i-c-i-o-s-o. Y lo mejor, que podemos usarlo con un montón de variedad de frutas.

Tartaletas de frutos rojos con merengue

Uno de los planes imprescindibles de septiembre es, sin duda, salir a coger moras. A mí me encanta, aunque casi todos los años llego tarde al bosque y ya no queda prácticamente ninguna (os he visto a muchos que estáis desde finales de agosto…). Recuerdo que cuando era niña, íbamos a menudo a recoger moras a La Rioja, y era genial, cogerlas y comerlas al momento. Después con los cubos llenos, a veces mi madre hacía una mermelada deliciosa. Otros frutos rojos, como arándanos, grosellas o frambuesas, no son tan fáciles de coger, o al menos yo no sé dónde pueden cogerse los silvestres (¡si alguno conocéis algún sitio, decídmelo!) pero como es temporada ahora no están tan caros. Así que el otro día  no me resistí a comprar unos paquetitos preciosos y a un precio razonable que había en el supermercado. Esa misma tarde, una amiga encantadora me trajo una cajita de moras recién cogidas en Cuenca ¡mil gracias! La cuestión es que llevo toda la semana pensando qué hacer con mis moras, mis arándanos y mis grosellas. Una tarta me encantaría, pero queda totalmente descartada en mi plan de dieta estricta. Me las puedo comer sin más, pero es una pena. Así que ayer se me ocurrió hacer algo con merengue en vez de crema pastelera, porque engorda menos ¿no? (bueno, engordaría todavía menos si le pusiera edulcorante en vez de azúcar, pero no tenía). Como tenía una masa quebrada en casa se me ocurrió hacer tartaletas. Aunque lo cierto es que al final no me sirvió la masa, porque no tenía los moldes y opté por comprar las tartaletas hechas, antes de que las moras se me echaran a perder. Podría haber hecho algo tipo Pavlova, con el merengue tostadito, pero eso no se me ha ocurrido hasta hoy (será lo próximo que haga). En fin, que finalmente he optado por estas tartaletitas con merengue (que podría haber horneado, pero no he querido porque así estaba buenísimo). Os dejo la receta, pero ya sabéis que esto no tiene ningún misterio. Ingredientes: Merengue: 100 gramos de azúcar y tres claras de huevos XL. Tartaletas: tartaletas precocinadas de masa quebrada. Frutos rojos: al gusto, en mi caso, grosellas, moras y arándanos. Preparación: batimos el merengue con el azúcar (mejor si es azúcar glas, para que no queden crujiente) hasta que las claras monten. Si lo hacemos en Thermomix, es muy importante que esté completamente limpio y seco el vaso. En este caso, ponemos los 100 gramos de azúcar y trituramos con tres golpes de turbo. Después ponemos la mariposa y añadimos las tres claras. Lo ponemos a velocidad 3 1/2 durante unos 4 minutos. Ponemos el merengue en las tartaletas y las frutas al gusto. ¡Riquísimas!

Limonada natural

¡Qué deliciosa! La limonada es una de las bebidas más fáciles y refrescantes de las que podemos disfrutar en verano. Eso sí, a pesar de lo fresquita que está todavía no he conseguido convencer a mis hijas de que la tomen y se me quedan con el zumo de naranja. Sé que la batalla de la fruta es una de las más frecuentes con los niños. En mi caso tengo suerte, y las dos aceptan muy bien la fruta desde el principio. Eso sí, no vamos a negar sus caprichos: suele ser fruta de temporada, tiene que estar en su mejor punto y no puede haber tentaciones en el campo visual (léase, todo tipo de chucherías, galletas, bolsas de patatas, etc.), porque si no, cualquier cosa antes que la fruta. Ingredientes: 2 o 3 limones 1 litro de agua 100 gramos de azúcar Preparación: Se trata de triturar todo y después colar el jugo, así que los métodos pueden ser diversos. Los que tienen licuadoras, lo hacen directamente, como el zumo de naranja en las máquinas de hostelería. Los que lo hacen a mano, tendrán que preparar el zumo de limón, por un lado, bien limpio de piel y pepitas, y después juntarlo con el agua y el azúcar. Para que el azúcar mezcle bien, es mejor batir el zumo con todos los ingredientes. En nuestro caso, hacemos trampa, utilizamos el robot, así que podemos meter los limones con piel y todo. Se meten todos los ingredientes, se trituran 2 segundos a turbo, y después con el cestillo, colamos la limonada.

Sorbete de melón

Después de haber pasado toda la semana repasando el Deco-curso, creo que es bien merecido que hoy nos tomemos un descanso. Y qué mejor que hacerlo poniendo en práctica lo que he ido aprendiendo en los dos cursos de estilismo fotográfico que he hecho en los últimos meses. Uno, el taller presencial Balance de Blancos, con Luisa Morón y Raquel Carmona (y Javi, su marido, de quien aprendí dos o tres conceptos que no voy a olvidar nunca, ¡mil gracias por todo!). Maravilloso y absolutamente recomendable. Otro, el de Silvia Palma (Trotamundos), con Jackie Rueda. En ello estoy, también super interesante, pero que lo llevo a trancas y barrancas, esperando a dedicar este tiempo a los bodegones (still life) y a las pruebas. La verdad es que me moría de ganas de disponer de un poco de tiempo para trabajar con la cámara. Todavía no estoy muy satisfecha del resultado, pero sí creo que voy mejorando. Entre ayer y hoy, he empezado a hacer los primeros ejercicios, intentando ubicarme en casa en la mejor zona, pensar bien en todo lo que necesito, etc. (¡la lista ya es larguísima!). Para empezar, he arrancado con un sorbete de melón, que por cierto, ¡estaba delicioso! Pero que en las fotos no me da mucho contraste, así que me ha resultado difícil. Bueno, os dejo con las pruebas, a ver qué os parecen, y al final, la receta (de verdad que estaba delicioso…). RECETA La receta es tan sencilla que no necesita ni explicación. Aunque debo confesar que mi intención era preparar unos deliciosos polos, después la textura no me ha quedado muy sólida… Ingredientes: Agua: 200 cl. Azúcar: 100-150 gr. Zumo de limón: medio vasito Medio melón Elaboramos un almíbar con agua y azúcar. Lo cocemos a fuego lento hasta que se vaya haciendo el almíbar, durante unos 15 minutos, revolviendo constantemente para que no se nos haga caramelo. Una vez que tenemos el almíbar, lo dejamos templar un poco fuera del fuego y le añadimos un vasito pequeño de zumo de limón. Mezclamos y añadimos el melón, troceado y limpio de pepitas. Trituramos bien, con la batidora, el robot, o lo que queramos; lo importante es que quede totalmente triturado, y al congelador, mínimo 24 horas. ¡Y ya está! ¡Súper fresquito! Lo mejor es meterlo en el congelador en los mismos envases en los que vayamos a servirlo y sólo lo sacamos cuando lo vayamos a tomar.

Hojaldre de fresas con nata

No hay nada más sencillo, y más delicioso, ¡os lo aseguro! Ingredientes: Preparación: Lavamos y troceamos las fresas, y espolvoreamos con un poco de azúcar. En una placa de horno, sobre papel de hornear, se extienden tres o cuatro capas de pasa filo, con un poquito de mantequilla, cortadas en las dimensiones que queramos, y las horneamos durante unos 7 minutos a 180 grados, en horno previamente recalentado. En cuanto las láminas estén doraditas las sacamos. Dejamos enfriar. Montamos la nata con el azúcar. Después, en el plato o fuente, ponemos una capa de hojaldre, una capa de nata, una de fresas y otro poquito nata. Cubrimos con otra capa de hojaldre, nata y fresas y tapamos con una última capa de hojaldre. Espolvoreamos con azúcar glass, y a comer. ¡Está delicioso!