Budin de mandarinas

En mi casa son muy exigentes con la fruta. Si está buena y es de temporada, mis hijas pueden hartarse a comerla, pero como empiece a notarse que está un poco amarga, un poco seca o algo más ácida de lo habitual, me dicen que nanai. Es lo que pasa con las mandarinas. Les encantan, pueden tomar tres seguidas, pero de octubre a diciembre. Cuando llega enero, me las dejan en la cesta y ya no quieren saber nada. Así que este mes me he encontrado con un buen puñado de mandarinas, que no estaban en su mejor punto, pero que no estaban malas como para tirarlas. Buscando una alternativa para darles salida encontré esta receta de Karlos Arguiñano, un budin de mandarinas de lo más sencillo. Ingredientes: Seis mandarias Cuatro cucharadas de azúcar Cuatro huevos Cuatro cucharadas de harina Seis cucharadas de aceite de oliva Preparación: Ralla la piel de dos mandarinas sobre cuatro cucharadas de azúcar y mezcla para que aromatice. Por otro lado, parte las seis mandarinas peladas por la mitad y pónlas en un recipiente para batir. Añade el azúcar aromatizado y el aceite de oliva, y bate con batidora eléctrica. Poco a poco vete añadiendo las cucharadas de harina, mientras sigues batiendo. Una vez bien triturado todo, pásalo por un colador y pónlo en recipientes individuales. Hornea unos 15 minutos a 170-180 grados y deja enfriar. Puede estar muy bueno con salsas con un punto ácido, un jugo de frutos del bosque o siropes, por ejemplo. Arguiñano la propone con una salsa de yogur y frutos rojos, ¡pero yo me lo tomé tal cual!

Menú de Navidad (III): tiramisú sin café

¡Un tiramisú sin café, pero igual de delicioso, perfecto para niños! Esta es nuestra propuesta para el postre de Navidad que hemos ido preparando estos días. La receta la vimos por primera vez en Velocidad Cuchara, y nos pareció tan perfecta para minis que no hemos podido resistirnos a prepararla. Esta versión del tiramisú es fácil, rápida y económica. Y al igual que las otras dos recetas de Navidad, las endivias con tartar de salmón y el hojaldre de pollo, que os hemos mostrado, es muy versátil y la podemos modificar al gusto. Se puede añadir café con leche, algún licor, se puede variar con las frutas (¡delicioso con mandarinas!) y se puede cubrir con chocolate. En definitiva, que podemos tomar esta receta de tiramisú como base para infinidad de postres diferentes. ¡A ver qué os parece! Ingredientes: 3 huevos medianos (separadas las yemas de las claras) 120 gr. de azúcar (60gr+60gr) 200 gr. de nata para montar con 35,1% m.g. 250 gr. de queso mascarpone Bizcochos de Soletilla o similares, o galletas María Mermeladas de frutos rojos  Preparación: (La hemos preparado con la Thermomix, siguiendo la receta de Velocidad Cuchara, pero se puede hacer sin problemas con cualquier batidora manual o eléctrica). Primero, separamos las claras de las yemas de los huevos y montamos las claras a punto de nieve. En la Thermomix, con la mariposa, 4 minutos en velocidad 3 y medio. Retiramos y reservamos en el frigorífico para que no baje. Seguidamente, vertimos la nata en el vaso con 60 gr. de azúcar, con la mariposa, y montamos sin programar tiempo en velocidad 3 y medio. Retiramos y reservamos también en el frigorífico. Ahora vertimos las yemas en el vaso junto con los otros 60 gr. de azúcar y el mascarpone, y mezclamos 1 minuto en velocidad 4. En el molde donde hemos reservado la nata, agregamos la mezcla de las yemas e incorporamos delicadamente con movimientos envolventes, para que no se baje la mezcla. Después añadimos las claras montadas y seguimos haciendo lo mismo, mezclando con suavidad y movimientos envolventes. Aparte, trituramos los bizcochos a velocidad de 5 a 7, unos segundos. Para montar los tiramisú, preparamos los botes de cristal con un fondo, bien prensadito, de bizcocho o galleta; después una capa de la crema de mascarpone; otra capa de galleta y un poco de mermelada; otra de mascarpone y más mermelada. Reservamos en el frigorífico hasta la hora de tomar, para que la crema quede bien cuajada. ¡Un pecado!

Milkshake de Nutella y Vainilla

Si la felicidad pudiera beberse, estoy segura de que sería este batido o «Milkshake» de Nutella y Vainilla que hoy comparto con vosotros. Hoy traemos algo dulce y fresquito para la merienda de los minis, ya que como sabéis, este mes en Ebom está dedicado a ellos, y tras la receta de los Perritos Salchicha de hace unos días, tenía que rematar con un buen postre. Ya os he comentado que me encanta el chocolate… y por supuesto, la Nutella, protagonista de esta receta, esa crema de cacao y avellanas de la que me declaro #muyfan, le da un sabor delicioso a la mezcla y convierte un sencillo batido de vainilla en ¡una experiencia religiosa!, como decía la canción. Y hablando de religión… tengo que advertiros que preparar este milkshake incita al pecado. Y como ya tenemos confianza, voy a confesarme aquí, con vosotros, espero que seáis buenos con la penitencia: Confieso que pongo a Ana como excusa, pero cuando preparo el batido, la mayoría de las veces es porque me apetece a mí. Confieso que después de añadir la Nutella, vuelvo a meter la cuchara en el frasco y…  la chupo hasta que le saco brillo. Confieso que también rechupeteo la cuchara con la que añado el helado de vainilla. Confieso que cuando termino de batirlo, tomo un sorbito, pero es para asegurarme de que tiene la textura correcta… Ejem… vale… Es gula. Confieso que cuando pongo la pajita en el vaso, pruebo a succionar un poco por si tuviera alguna obstrucción… Ésta tampoco cuela ¿verdad? Confieso que cuando le doy a Ana su vaso de batido, en el fondo deseo que no lo quiera y así yo me lo tenga que beber. Soy una pecadora… Y lo que es peor: ¡ahora lo seréis vosotros también! MILKSHAKE DE NUTELLA Y VAINILLA Ingredientes (para 4 personas): 150 gr. de Nutella 200 ml. de leche 100 ml. de nata 4 bolas de helado de vainilla para el batido 4 bolas de helado de vainilla para la decoración Preparativos: Sólo necesitamos batidora y vaso amplio y un cucharón para hacer bolas de helado. Elaboración: Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y batimos un poco hasta que el helado se haya derretido y la mezcla tenga una textura espesa y homogénea. Servimos acompañado de 1 bola de helado de vainilla extra en cada vaso. Presentación: Para decorar los vasos, como he hecho en la imagen, podéis utilizar un poco de sirope de chocolate y verterlo en los laterales del vaso antes de echar el batido. También podéis añadir un poco de canela, chocolate rallado, siropes o para los más golosos… Nata Montada!! ¿Veis lo que os decía? Es tan fácil de preparar, que vais a caer en la tentación seguro!! Si os apetece alguna otra receta fresquita, os propongo este Helado de Queso Philadelphia que encontraréis en mi blog, o bien esta deliciosa receta de Leche Helada. ¡¡Que viva el verano!! Si tenéis alguna duda o consulta, no dudéis en dejarnos vuestro comentario por aquí abajo. Será un placer leeros y ayudaros! Muchas gracias por vuestro tiempo y ¡hasta la próxima receta! [author] [author_image timthumb=’on’]http://ebom.es/ebom/wp-content/uploads/2014/04/CristinaDianez_Gutamama_320x400.jpg[/author_image] [author_info]Cristina Diánez comparte deliciosas recetas en su blog Guta Mamá, que escribe junto a su pequeña “socia” Ana, de forma cercana y con un toque de buen humor.[/author_info] [/author]

Clafoutis con ciruelas amarillas

Es muy frecuente que, con la llegada del otoño, nos quejemos de la poca variedad de fruta. Después del esplendoroso verano, lleno de melocotones, sandías, albaricoques, cerezas, melón, etc. llega el frío y parece que nos quedamos con la manzana y el plátano (¡y la mejor época de la pera conferencia!). Lo cierto es que yo siempre me encuentro al final del verano con la última remesa de fruta que ya no está tan buena y que nadie se come en casa. Llega el momento de pensar en alguna receta para hacer con los «restos» de fruta de verano. En mi caso, me encontré con medio kilo de ciruelas amarillas que llegaron demasiado ácidas a casa y que un mes después ¡seguían estando duras! (La fruta del final de temporada es una lotería… y con pocos boletos ganadores). ¿Qué hacer? Buceando por ahí, me encontré con varias recetas de clafoutis, y me pareció una solución fácil y apetecible. La verdad es que fue un acierto, porque es efectivamente fácil, sencillo y delicioso. No recuerdo de dónde saqué la receta, así que os reproduzco aquí la de Entrechiquitines (en su caso con cerezas), que se parece mucho a la que yo utilicé. ¡Probadlo, os va a encantar! Ingredientes: 1/2 kilo de ciruelas (en mi caso amarillas, pero sirve cualquiera) 125 gr de harina 100 gr de azúcar 3 huevos 300 ml de leche 1 pizca de sal 20 gr de mantequilla Preparación: Limpiamos y deshuesamos las ciruelas, las troceamos en gajos y les añadimos 50 gr de azúcar. Mezclamos y dejamos macerar de media a una hora. Batimos los huevos. Tamizamos la harina y la incorporamos a los huevos. Añadimos una pizca de sal y el azúcar restante. Mezclamos bien y añadimos la leche. Untamos el molde con un poco de mantequilla y colocamos en el fondo las ciruelas. Vertimos la preparación, con cuidado de que no rebose el molde y metemos en el horno 35 minutos a 180°, hasta que la masa se vea cuajada. Lo sacamos del horno, dejamos templar y espolvoreamos con azúcar glas. D-e-l-i-c-i-o-s-o. Y lo mejor, que podemos usarlo con un montón de variedad de frutas.

Tarta fina de manzana

Muchas personas consideran que la manzana es una fruta aburrida. No es mi caso. Me encanta. Es refrescante y jugosa, fácil de comer y no hace falta pelarla. Además, tenemos manzanas durante todo el año aunque el otoño es su época estrella. El pasado fin de semana celebramos en casa una comida de otoño, y nuestra querida amiga María nos preparó su deliciosa tarta de manzana. No es la clásica tarta de manzana con crema, que ya hemos visto anteriormente en Ebom, ni tampoco la tarta tatin que tengo pendiente compartir. Se trata de una tarta finísima y deliciosa, pero muy sencilla de preparar. Le pedí a María que compartiera su receta con Ebom y aquí va. Ingredientes: Preparación: Extendemos la plancha sobre la bandeja del horno, donde se ha puesto previamente un papel especial de horno y la pinchamos con un tenedor. Precalentamos el horno siguiendo las instrucciones de la marca de la masa (suele ser a 200ºC). Mientras, pelamos las manzanas y las cortamos en cuartos. Después, cortamos cada cuarto en láminas finas y las colocamos sobre la plancha (dependiendo de la forma de la plancha de masa, redonda o rectangular, se colocarán de una forma u otra), montando cada lámina sobre la anterior. Una vez cubierta la masa, espolvoreamos un par de cucharaditas de azúcar, ponemos 4 pegotillos de mantequilla en puntos separados y metemos en el horno durante unos 20-25 minutos. Sacamos y dejamos enfriar. Para terminar, cubrimos con una capa fina de mermelada. ¡Y a disfrutar!

Espuma de frutos rojos

Receta súper, hiper, ultra fácil. Asegurado. Bueno, de hecho es tan fácil que seguro que casi todos la conocéis. Ya sabéis que yo no me dedico mucho a esto de la cocina, y además este mes todos los contenidos están pensados en los minis, así que la receta tiene que ser sencilla por necesidad. Y en este caso no sólo es fácil, es además ligera, fresquita, nutritiva y versátil. ESPUMA DE FRUTOS ROJOS [box type=»bio»] Ingredientes: 100 gramos de azúcar 4 claras de huevo 400 gramos de frutos rojos congelados[/box] Elaboración: Seguro que ya os empieza a sonar la receta… Utilizamos la ©Thermomix para prepararla. Primero, trituramos el azúcar en el vaso con cuatro golpes de turbo, o durante 5 segundos en velocidad progresiva de 6 a 10. Después, añadimos los frutos rojos, aún congelados (¡muy importante!). Trituramos durante 30 segundos en velocidad progresiva del 5 al 10. Abrimos el vaso y bajamos bien la fruta con la espátula, hacemos hueco en el centro y ponemos la mariposa. Por último, añadimos las cuatro claras de huevo y batimos durante 3 minutos a velocidad 3 y medio para que monte el merengue. ¡¡Espectacular!! Por supuesto, se puede hacer también sin el robot. Con una batidora y trituradora muy buenas, se puede completar la misma receta. Y lo mejor es que es de esos platos que podemos preparar con pinches minis. Yo la hice con la inestimable ayuda de mi hija y una amiga suya, pero no pude hacer ni una foto decente durante la preparación. Así que aquí vienen las de presentación. Por cierto, la podéis conservar en el congelador para que parezca más un helado, o en la nevera y quedará más como una espuma. Eso sí, consumidla cuanto antes para que la clara no baje. Y os pongo las galletas porque mi hija la mezcló después con las galletas.

Tartaletas de frutos rojos con merengue

Uno de los planes imprescindibles de septiembre es, sin duda, salir a coger moras. A mí me encanta, aunque casi todos los años llego tarde al bosque y ya no queda prácticamente ninguna (os he visto a muchos que estáis desde finales de agosto…). Recuerdo que cuando era niña, íbamos a menudo a recoger moras a La Rioja, y era genial, cogerlas y comerlas al momento. Después con los cubos llenos, a veces mi madre hacía una mermelada deliciosa. Otros frutos rojos, como arándanos, grosellas o frambuesas, no son tan fáciles de coger, o al menos yo no sé dónde pueden cogerse los silvestres (¡si alguno conocéis algún sitio, decídmelo!) pero como es temporada ahora no están tan caros. Así que el otro día  no me resistí a comprar unos paquetitos preciosos y a un precio razonable que había en el supermercado. Esa misma tarde, una amiga encantadora me trajo una cajita de moras recién cogidas en Cuenca ¡mil gracias! La cuestión es que llevo toda la semana pensando qué hacer con mis moras, mis arándanos y mis grosellas. Una tarta me encantaría, pero queda totalmente descartada en mi plan de dieta estricta. Me las puedo comer sin más, pero es una pena. Así que ayer se me ocurrió hacer algo con merengue en vez de crema pastelera, porque engorda menos ¿no? (bueno, engordaría todavía menos si le pusiera edulcorante en vez de azúcar, pero no tenía). Como tenía una masa quebrada en casa se me ocurrió hacer tartaletas. Aunque lo cierto es que al final no me sirvió la masa, porque no tenía los moldes y opté por comprar las tartaletas hechas, antes de que las moras se me echaran a perder. Podría haber hecho algo tipo Pavlova, con el merengue tostadito, pero eso no se me ha ocurrido hasta hoy (será lo próximo que haga). En fin, que finalmente he optado por estas tartaletitas con merengue (que podría haber horneado, pero no he querido porque así estaba buenísimo). Os dejo la receta, pero ya sabéis que esto no tiene ningún misterio. Ingredientes: Merengue: 100 gramos de azúcar y tres claras de huevos XL. Tartaletas: tartaletas precocinadas de masa quebrada. Frutos rojos: al gusto, en mi caso, grosellas, moras y arándanos. Preparación: batimos el merengue con el azúcar (mejor si es azúcar glas, para que no queden crujiente) hasta que las claras monten. Si lo hacemos en Thermomix, es muy importante que esté completamente limpio y seco el vaso. En este caso, ponemos los 100 gramos de azúcar y trituramos con tres golpes de turbo. Después ponemos la mariposa y añadimos las tres claras. Lo ponemos a velocidad 3 1/2 durante unos 4 minutos. Ponemos el merengue en las tartaletas y las frutas al gusto. ¡Riquísimas!

Sorbete de melón

Después de haber pasado toda la semana repasando el Deco-curso, creo que es bien merecido que hoy nos tomemos un descanso. Y qué mejor que hacerlo poniendo en práctica lo que he ido aprendiendo en los dos cursos de estilismo fotográfico que he hecho en los últimos meses. Uno, el taller presencial Balance de Blancos, con Luisa Morón y Raquel Carmona (y Javi, su marido, de quien aprendí dos o tres conceptos que no voy a olvidar nunca, ¡mil gracias por todo!). Maravilloso y absolutamente recomendable. Otro, el de Silvia Palma (Trotamundos), con Jackie Rueda. En ello estoy, también super interesante, pero que lo llevo a trancas y barrancas, esperando a dedicar este tiempo a los bodegones (still life) y a las pruebas. La verdad es que me moría de ganas de disponer de un poco de tiempo para trabajar con la cámara. Todavía no estoy muy satisfecha del resultado, pero sí creo que voy mejorando. Entre ayer y hoy, he empezado a hacer los primeros ejercicios, intentando ubicarme en casa en la mejor zona, pensar bien en todo lo que necesito, etc. (¡la lista ya es larguísima!). Para empezar, he arrancado con un sorbete de melón, que por cierto, ¡estaba delicioso! Pero que en las fotos no me da mucho contraste, así que me ha resultado difícil. Bueno, os dejo con las pruebas, a ver qué os parecen, y al final, la receta (de verdad que estaba delicioso…). RECETA La receta es tan sencilla que no necesita ni explicación. Aunque debo confesar que mi intención era preparar unos deliciosos polos, después la textura no me ha quedado muy sólida… Ingredientes: Agua: 200 cl. Azúcar: 100-150 gr. Zumo de limón: medio vasito Medio melón Elaboramos un almíbar con agua y azúcar. Lo cocemos a fuego lento hasta que se vaya haciendo el almíbar, durante unos 15 minutos, revolviendo constantemente para que no se nos haga caramelo. Una vez que tenemos el almíbar, lo dejamos templar un poco fuera del fuego y le añadimos un vasito pequeño de zumo de limón. Mezclamos y añadimos el melón, troceado y limpio de pepitas. Trituramos bien, con la batidora, el robot, o lo que queramos; lo importante es que quede totalmente triturado, y al congelador, mínimo 24 horas. ¡Y ya está! ¡Súper fresquito! Lo mejor es meterlo en el congelador en los mismos envases en los que vayamos a servirlo y sólo lo sacamos cuando lo vayamos a tomar.

Bizcocho de pera y canela

Éste se está convirtiendo en mi bizcocho estrella y estoy consiguiendo que le guste incluso a mi hija. La idea surgió el año pasado, cuando unas peras conferencia deliciosas se estaban poniendo demasiado maduras. Tomé la receta de un bizcocho de calabaza y le añadí un poco de canela (a estas alturas ya sabréis que me encanta la canela…). Lo genial es que la textura de la pera conferencia se nota en la textura del bizcocho y queda muy especial. ¡Probadla! Ingredientes: 3 huevos 200 gr. de azúcar 70 gr. de aceite de girasol 250 gr. de harina 1 sobre de levadura 2 peras muy maduras (si son conferencia, mejor, pero no es imprescindible) Canela Preparación: Mezclar los huevos y el azúcar hasta que quede una mezcla blanquecina. Batir las peras, peladas y despepitadas (si las peras no están muy maduras, se pueden cocer un poco incluso en el microondas; lo importante es que queden muy blandas). Añadimos el puré de pera en la mezcla de huevo y azúcar, añadimos también el aceite y la canela, y batimos otra vez. Mezclamos la harina con la levadura y la vamos añadiendo poco a poco, sin dejar de batir. Podemos utilizar varillas, batidora o robot, lo que tengamos en casa.  Lo importante es que la mezcla quede muy homogénea. Vertemos la mezcla en un molde engrasado y enharinado, y horneamos unos 30 (con horno precalentado a fuego medio) a 180º aprox.

Hojaldre de fresas con nata

No hay nada más sencillo, y más delicioso, ¡os lo aseguro! Ingredientes: Preparación: Lavamos y troceamos las fresas, y espolvoreamos con un poco de azúcar. En una placa de horno, sobre papel de hornear, se extienden tres o cuatro capas de pasa filo, con un poquito de mantequilla, cortadas en las dimensiones que queramos, y las horneamos durante unos 7 minutos a 180 grados, en horno previamente recalentado. En cuanto las láminas estén doraditas las sacamos. Dejamos enfriar. Montamos la nata con el azúcar. Después, en el plato o fuente, ponemos una capa de hojaldre, una capa de nata, una de fresas y otro poquito nata. Cubrimos con otra capa de hojaldre, nata y fresas y tapamos con una última capa de hojaldre. Espolvoreamos con azúcar glass, y a comer. ¡Está delicioso!