Hamburguesas al horno con verduritas

¡Nueva cita con Ebom! ¿Cómo lleváis el veranito? ¿Habéis sucumbido ya a disfrutar de los placeres que nos brinda esta estación? Una fiesta de pueblo, un granizado de limón, una barbacoa, una ducha fresquita, dormir con la ventana abierta, las terrazas, salir a tomar “la fresca”, una guerra de globos de agua, caminar descalzo por la arena… Hace poco leí una estupenda frase de Gabriel García Márquez que es toda una filosofía de vida: “He aprendido que el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, mientras que la felicidad está en subir la escarpada”. Cuánta razón tiene… Deberíamos disfrutar mucho más de las pequeñas cosas que nos encontramos a lo largo de nuestro camino, y no esperar siempre a esa “cima” lejana en la que nunca encontraremos la satisfacción, porque siempre, siempre, querremos más. El tiempo libre y las vacaciones pueden servirnos también para reflexionar un poquito sobre estos dilemas y ¿por qué no? Intentar cambiar! Y para facilitar que podáis disfrutar mucho de vuestro tiempo, y además, podáis comer rico y sano, hoy comparto con vosotros una receta ideal para esos días que no queremos liarnos mucho en la cocina. Estas hamburguesas al horno se preparan en un momento, y podemos cocinarlas mientras tomamos un aperitivo o preparamos una ensaladita de entrante. Quedan jugosas y tiernas, una auténtica delicia para recargar las pilas y seguir disfrutando del verano. Ingredientes (para 4 personas): Carne picada de ternera, o mezcla de ternera y cerdo (150-200 gr. por persona) 1 cebolla cortada en juliana (tiras largas y delgadas) 100 gr. de bacon picado Perejil 2 huevos 50 gr. de pan rallado Ajo (opcional) Sal (1 cucharadita de postre) Pimienta (una pizca) Aceite de oliva Verdurita para guarnición (calabacín, champiñones, berenjenas… a vuestro gusto) Preparativos: Fuente o Bandeja para horno pincelada con aceite de oliva. Bol grande para la mezcla. Elaboración: En un bol grande ponemos la carne picada, añadimos el pan rallado, el ajo (opcional), el perejil, sal,  pimienta y los huevos batidos y removemos bien hasta que quede una mezcla homogénea. Reservamos la mezcla un ratito en la nevera para que se mezclen bien los sabores. (Podemos guardarlo durante unas horas sin problema, hasta que llegue el momento de cocinar!) Precalentamos el horno a 180º. Con las manos humedecidas, tomamos porciones de carne picada y formamos unas bolas que aplastaremos ligeramente para darles forma de hamburguesa, y las vamos colocando en la fuente de horno, que previamente habremos pincelado con aceite de oliva. Cuando tengamos todas las hamburguesas listas, añadimos el bacon y la cebolla sobre ellas, así como las verduras que hayamos elegido como acompañamiento (en mi caso, calabacín) y llevamos al horno, donde las mantendremos aproximadamente 20-25 minutos. Sabremos que están listas cuando al pincharlas con un tenedor y apretar, los jugos sean transparentes, no rojizos. No obstante, si nos gustan las hamburguesas poco hechas, tendremos que acortar unos minutos el horneado. A tener en cuenta: Como veis en las fotografías, las hamburguesas que he preparado son bastante gorditas. Si os gustan más finas no hay problema, dejadlas del grosor que prefiráis pero tened en cuenta que habrá que reducir el horneado unos minutos porque cuanto más finas sean, antes se cocinarán. Tened en cuenta también el grosor de las verduritas a añadir, ya que el horneado durará unos 20-25 minutos, por lo que no todas las verduras se hacen en tan poco tiempo (por ejemplo las patatas). Los pimientos o los champiñones se hornean sin problema en ese tiempo, pero si le vais a poner patatas, o calabacín, os recomiendo cocerlos previamente unos minutos en el microondas, para que el horno les de el toque final. Para completar el menú, os recomiendo este Pastel de Atún o esta Ensalada de patata y aguacate, perfectos como entrante de nuestras comidas veraniegas. Si os gustan las recetas contundentes que te solucionen la comida con un sólo plato, no os perdáis este Couscous con cinta de lomo, o esta Quiche de puerros y panceta que nos propone Isabel. Gracias por vuestro tiempo y hasta la próxima receta! Cristina Diánez comparte deliciosas recetas en su blog Guta Mamá, que escribe junto a su pequeña “socia” Ana, de forma cercana y con un toque de buen humor.

Pastel de espinacas

Antes de nada, quería disculparme por los pocos contenidos añadidos esta semana. Os tengo acostumbrados a un mínimo de un post diario, pero el trabajo se ha ido acumulando y hay días en los que es imposible hacerlo. Al final, y contando ésta, han sido en total tres entradas esta semana: lista de compras con pupitres, tendencias en cocinas y la receta de espinacas. Pero además, durante esta semana se ha cerrado el sorteo especial de vuelta al cole con los cuentos del Ratoncito del Espacio y he seguido compartiendo algunos detalles de mi día y día en Instagram. De momento, con la vuelta al cole de las niñas y mis distintas obligaciones diarias, no sé muy bien hasta dónde podré llegar con los contenidos, pero por hoy he conseguido robar un par de horitas al días y dedicarlos a la receta. ¡Así que aquí va! Ingredientes: Masa quebrada (de la que no sube) Espinacas congeladas (1/2 kilo como mucho) Tres huevos 200 ml de nata para cocinar Queso rallado para gratinar Preparación: Horneamos ligeramente la masa quebrada hasta tostarla un poco, para que quede un poco crujiente, en un molde no muy grande. Si nos sobra masa por los lados, podemos enrollarla o quitarla, como prefiramos. Por otra parte, descongelamos las espinacas en el microondas y las escurrimos bien del agua que sueltan. En un bol, mezclamos las espinacas, los huevos batidos y la nata. Después, volcamos la mezcla sobre la masa y espolvoreamos con abundante queso rallado. Horneamos a unos 180 grados durante unos 10-15 minutos para que cuaje la mezcla (tenemos que ver que el queso no vaya gratinando demasiado; si no, bajamos la temperatura). Si al terminar queremos darle un golpe de horno caliente para gratinar, podemos hacerlo. (La mezcla está buenísima, pero confieso que con las prisas en mi caso, no he escurrido las espinacas y se me quedado agua en el fondo del molde; he querido poner papel para que no se pegara la masa y se me ha deshecho un poco; he puesto el horno a más potencia para terminar antes y se me ha gratinado antes de cuajar… En fin, un pequeño desastre. Y aún así, ¡estaba bueno!)

Cuscus con verduras

La verdad es que yo no soy, lo que se dice, una gran cocinera. Aunque intento practicar lo mío, cocino un poco al día y además, se me chafan la mitad de las recetas. Creo, que como tantas otras cosas, es cuestión de practicar, de poner cabeza y corazón, pensar las recetas, repetir hasta que salgan bien, etc. Pero el día tiene 24 horas y entre tantas cosas que practico con prueba y error, me es difícil mejorar en la cocina (aunque voy logrando mis pequeñas metas, como el punto en la verdura al dente). Sin embargo, hay unas pocas cosas que se me dan bien, así, desde el primer día. Son recetas que tengo interiorizadas y a las que consigo dar un punto muy bueno, francamente. Una de esas recetas es la del cuscús con verduras. Ingredientes: Dos dientes de ajo Media cebolla Dos zanahorias Medio pimiento rojo Dos berenjenas Tres calabacines medianos 1 lata de tomate triturado de 250 gr. 500 gr. de Cuscús Aceite de oliva Cominos Preparación: Troceamos las verduras, al tamaño que más nos guste. ( Por supuesto, en esta receta podéis poner las verduras que queráis). Yo suelo picar ajo, cebolla, zanahoria y pimiento. En cambio, las berenjenas y los calabacines las pongo en dados o trozos medianos; estas verduras las podemos pelar o no, al gusto del consumidor. Utilizamos un cazo alto con tapa. Primero, rehogamos un poco el ajo, la cebolla y la zanahoria. Después añadimos el pimiento y dejamos que suelte el jugo. Añadimos las berenjenas, dejamos que vaya cocinándose poco a poco, con la tapa puesta. Cuando han pasado unos minutos y la berenjena empieza a estar blanda, añadimos los calabacines. Dejamos cocinar unos minutos. Una vez que la verdura esté prácticamente lista, echamos la lata de tomate y añadimos los cominos. A mí me encanta el aroma que dan, así que no me corto, pero ahí también tened en cuenta vuestro gusto. Ahora, os digo que el aroma del tomate con el comino es el que después va a impregnar el cuscus. Si vemos que necesita algo de caldo, podemos añadir medio vasito de agua o de caldo de verdura. Dejamos que todo vaya cociéndose poco a poco. Ahora llega el turno del cuscús. Ya sé que muchos lo cocéis en un poco de agua hervida. Yo, sin embargo, lo hago al vapor. Primero lo mojo con agua fría para que vaya cogiendo un poco de humedad. Lo muevo y lo dejo hinchar un poco. Entonces lo pongo en un colador de malla fina para que no se cuele por los agujeros y lo pongo sobre el cazo de la verdura, con la tapa por encima, para que el cuscús vaya absorbiendo todo el vapor de la verdura. Así unos tres minutos. Cuando está bastante hinchado, lo quito, lo muevo para soltarlo, le añado aceite de oliva y lo impregno todo moviéndolo. Después otra vez sobre el cazo otros tres o cuatro minutos, hasta que esté blando, pero suelto. Cuando ya está listo, lo sirvo en dos recipientes, y a comer. ¡Me encanta!

Lasaña de morcilla con piñones y tomate confitado

Esta receta la vimos en Cocinando entre olivos, y si os interesa, os recomiendo que sigáis su paso a paso para hacerla. Ingredientes: 1/2 kg de tomates rojos y duros 200 gr de azúcar Pimienta molida 12 placas de lasaña 2 morcillas 2 puñados de piñones 3 cebolletas Bechamel Queso rallado Aceite de oliva virgen extra 1/2 vaso de agua Primero, se prepara el tomate confitado. Se les hace una cruz superficial en el «culo» y se escaldan los tomates, poniéndolos un minuto en agua hirviendo para pasarlos seguidamente a un recipiente de agua muy fría durante un par de minutos. Así, se pelan enseguida. Después, ya pelados y troceados, se ponen en un cazo con el azúcar y la pimienta, durante unos 20 minutos a fuego suave. Reservamos. Seguidamente, preparamos las placas de lasaña según las indicaciones del fabricante, cociéndolas si son secas y mojándolas si son precocidas. Para el relleno, picamos tres cebolletas y las pochamos a fuego suave con aceite de oliva. Cuando empiecen a dorar, se les añaden los piñones, se pelan las morcillas, se trocean y también se añaden. Se mueve bien, añadimos medio vaso de agua y cocinamos durante unos cinco minutos. Incorporamos el tomate confitado, reservando un poco, y dejamos cocer moviendo poco a poco durante unos 10 minutos. Cubrimos la fuente con el tomate confitado que hemos reservado y vamos añadiendo las capas: placas de pasta, relleno de morcilla, placas de pasta, relleno, placas. Cubrimos con una bechamel y con abundante queso rallado y horneamos durante unos 20 minutos a 180 grados. Queda deliciosa pero recomiendo reducir la cantidad de relleno ¡porque llena muchísimo!

Triángulos de espinacas con mozzarella

Esta receta me la saqué un poco de la manga, utilizando ingredientes que tenía en casa y que podían combinar, pero debo confesaros que todavía está pendiente de perfeccionamiento, sobre todo porque el queso lo sustituiría por otro de sabor más fuerte, o quizá lo mezclaría. En cualquier caso, quedaron deliciosos, os lo prometo. Ingredientes: Proceso: Doramos el ajo en una sartén y cuando va tomando color, añadimos las espinacas, escurridas, porque sueltan mucha agua después de congeladas. Después de saltearlas unos 10 minutos, añadimos el queso y lo dejamos fundir. Entonces añadimos la nata, con el fuego medio para que no hierva. Finalmente ponemos las pasas. La masa la extendemos y la cortamos en franjas de unos 10 centímetros, siguiendo el sentido horizontal de la masa. En cada pieza, ponemos en un extremo una cucharada de las espinacas y vamos plegando en diagonal para obtener los triángulos. Horneamos en el horno precalentado a fuego medio, durante unos diez minutos, hasta que se dore un poco la masa, y listo para comer. Muy sencillo, ¿verdad?