Clafoutis con ciruelas amarillas
Es muy frecuente que, con la llegada del otoño, nos quejemos de la poca variedad de fruta. Después del esplendoroso verano, lleno de melocotones, sandías, albaricoques, cerezas, melón, etc. llega el frío y parece que nos quedamos con la manzana y el plátano (¡y la mejor época de la pera conferencia!). Lo cierto es que yo siempre me encuentro al final del verano con la última remesa de fruta que ya no está tan buena y que nadie se come en casa. Llega el momento de pensar en alguna receta para hacer con los «restos» de fruta de verano. En mi caso, me encontré con medio kilo de ciruelas amarillas que llegaron demasiado ácidas a casa y que un mes después ¡seguían estando duras! (La fruta del final de temporada es una lotería… y con pocos boletos ganadores). ¿Qué hacer? Buceando por ahí, me encontré con varias recetas de clafoutis, y me pareció una solución fácil y apetecible. La verdad es que fue un acierto, porque es efectivamente fácil, sencillo y delicioso. No recuerdo de dónde saqué la receta, así que os reproduzco aquí la de Entrechiquitines (en su caso con cerezas), que se parece mucho a la que yo utilicé. ¡Probadlo, os va a encantar! Ingredientes: 1/2 kilo de ciruelas (en mi caso amarillas, pero sirve cualquiera) 125 gr de harina 100 gr de azúcar 3 huevos 300 ml de leche 1 pizca de sal 20 gr de mantequilla Preparación: Limpiamos y deshuesamos las ciruelas, las troceamos en gajos y les añadimos 50 gr de azúcar. Mezclamos y dejamos macerar de media a una hora. Batimos los huevos. Tamizamos la harina y la incorporamos a los huevos. Añadimos una pizca de sal y el azúcar restante. Mezclamos bien y añadimos la leche. Untamos el molde con un poco de mantequilla y colocamos en el fondo las ciruelas. Vertimos la preparación, con cuidado de que no rebose el molde y metemos en el horno 35 minutos a 180°, hasta que la masa se vea cuajada. Lo sacamos del horno, dejamos templar y espolvoreamos con azúcar glas. D-e-l-i-c-i-o-s-o. Y lo mejor, que podemos usarlo con un montón de variedad de frutas.
Hojaldre de fresas con nata
No hay nada más sencillo, y más delicioso, ¡os lo aseguro! Ingredientes: Preparación: Lavamos y troceamos las fresas, y espolvoreamos con un poco de azúcar. En una placa de horno, sobre papel de hornear, se extienden tres o cuatro capas de pasa filo, con un poquito de mantequilla, cortadas en las dimensiones que queramos, y las horneamos durante unos 7 minutos a 180 grados, en horno previamente recalentado. En cuanto las láminas estén doraditas las sacamos. Dejamos enfriar. Montamos la nata con el azúcar. Después, en el plato o fuente, ponemos una capa de hojaldre, una capa de nata, una de fresas y otro poquito nata. Cubrimos con otra capa de hojaldre, nata y fresas y tapamos con una última capa de hojaldre. Espolvoreamos con azúcar glass, y a comer. ¡Está delicioso!
Tarta de arándanos y frambuesas
Los frutos rojos están entre mis favoritos y aunque ahora no es temporada, cuando los vi el otro día en el supermercado, no me pude resistir… Ingredientes: Preparación: Es facilísimo, realmente sólo hay que preparar la crema pastelera, porque la masa la compro hecha y las frutas las pongo frescas. Extendemos el hojaldre en un molde huntado de mantequilla y lo horneamos unos 10 minutos en el horno a fuego medio-fuerte para que quede crujiente. Se puede cubrir con garbanzos o algún molde, para que no suba, pero no es imprescindible porque con el peso de la crema después vuelve a bajar. Para preparar la crema, cocemos a fuego medio la leche con la mezcla de huevos y azúcar. Un vez templado, se añade la maicena y por último la cucharadita de vainilla. La crema engordará enseguida así que hay que conservarla bien tapada con film plástico o en un recipiente cerrado. Cubrimos el hojaldre con la crema y después ponemos las frutas por encima. Se puede cubrir con un almíbar, pero yo no lo hice y me encantó la combinación del sabor dulce de la crema con el punto ácido y fresco de las frutas. ¡¡Deliciosa!!
Tarta de queso afuega’l pitu

Somos incorregibles, adictos a las compras gastronómicas cuando nos vamos de turismo, y en nuestra última visita a Asturias no nos resistimos a traernos un poco de queso afuega’l pitu. Pero no siempre nos gusta todo lo que compramos y como va contra mis principios tirar comida, después de semanas de permanencia en la nevera, decidí darle una nueva oportunidad al queso que nadie se iba a comer. ¡Cuántas veces hago lo mismo y por no tirar tres plátanos, acabo tirando 5 huevos, medio litro de leche, 250 gramos de harina y los tres plátanos, como me dice J! Pero esta vez funcionó… Un rastreo rápido por internet y me encuentro con esta sencillísima receta en la Cocina de Anta. Reinterpreté un poco sus indicaciones para limitarme a los ingredientes que tenía en casa, pero el resultado fue exquisito. Os dejo la receta… Ingredientes: Proceso: Se cuece ligeramente el queso en el microondas para ablandarlo un poco y se mezcla con el azúcar, la nata y la mantequilla. Se puede añadir o restar azúcar al gusto. Yo le puse cinco cucharadas porque para mi gusto el queso es muy agrio. Después se le añade el huevo y se bate todo junto hasta que quede una masa uniforme y cremosa. Finalmente se le añade la harina y se mezcla bien para que no queden grumos. Se mete en el horno precalentado unos 40 minutos a 170º. El tiempo dependerá del horno, pero la sacaremos cuando haya cuajado bien. Para tomarla, puede cubrirse con miel o confitura, o incluso sola. ¡A mí me encantó!
Pastel de mármol (receta de Ignacio)
Esta semana, la receta la he elaborado yo, pero con indicaciones de Ignacio. ¡Es el enorme pastel de chocolate que preparamos para el cumpleaños de María! Ingredientes: 450 gr. de harina 1 y ½ sobres de levadura 4 cucharadas soperas de ron (opcional) 400 gr. de azucar 4 cucharadas de leche 5 huevos 350 gr. de mantequilla 5 cucharadas de chocolate en polvo (Cola Cao) ½ cucharadita de sal Para la cobertura: ½ tableta de chocolate para postres 3 tacitas de azucar 1 cucharada (colmada) de mantequilla ¼ de cucharadita de sal 1 tacita de leche 1 cucharadita de vainilla líquida Preparación: Mezclar en un bol: mantequilla (blanda), huevos enteros y azucar. Batir mucho (batidora eléctrica mejor). Se tamiza la harina, se mezcla con la levadura y la sal, y se va añadiendo a la mezcla poco a poco, dando vueltas a mano con una cuchara (de forma envolvente, sin batir). Se añade también la leche y el ron; la mezcla no debe quedar líquida (si es así, añadir algo más de harina). Se engrasa con mantequilla y se enharina un molde grande (mejor de los de rosca). En otro recipiente, se aparta 1/3 de la masa, se añaden 5 cucharadas de Cola Cao y se mezcla. Se coloca en el molde: 1/3 de masa blanca, encima y de forma irregular 1/3 de masa con chocolate (marrón) y encima el otro tercio de masa blanca. Se precalienta el horno fuerte y cuando metemos el molde se baja a horno medio, y debe cocerse durante una hora más o menos. Para ver si está bien cocido, pinchar con una aguja. Debe salir limpia. Dejar enfriar un rato y desmoldar. Cobertura: Poner en un cazo el chocolate en trozos, azúcar, mantequilla, leche y sal. Ponerlo al fuego moderado, y dejarlo hervir, dándole vueltas con una cuchara de madera. Para saber si está a punto, echar una gota de chocolate en un vaso con agua fría, y si no se disuelve, ya está. Retirar del fuego y seguir dándole vueltas con la cuchara de madera, para que se enfríe. Antes de que se enfríe del todo, echar la vainilla y seguir dándole vueltas, y cuando empiece a hacer relieve, echarlo sobre el pastel.
